Jérémy Mathieu ha vuelto a ser noticia años después de colgar las botas. El central francés, que jugó en el Barça entre 2014 y 2017, había quedado fuera del radar mediático desde su retirada, anunciada en 2020 por una grave lesión de rodilla mientras estaba en el Sporting de Portugal. Ahora ha reaparecido en una entrevista en beIN Sports con una confesión directa: “Tengo muchos problemas…”. Mathieu ha confirmado que ha sufrido depresión y que ha pasado meses difíciles, con dificultades para hacer una vida normal lejos de los focos. Hoy trabaja en una tienda de Intersport cerca de Marsella, con una rutina diferente de la que vivía en el fútbol de élite.
El trabajo, como paso para volver a salir de casa
Mathieu ha explicado que el punto de inflexión llegó gracias a Loïc Loval-Landré, un amigo de la cantera del Sochaux. Después de un tiempo “sin hacer nada” y con problemas de salud mental, su excompañero le propuso una salida concreta: “Hay un lugar libre”, le dijo, y el francés aceptó. Según su relato, necesitaba salir un poco de casa, moverse, recuperar hábitos y tener contacto con gente para volver a sentirse útil en el día a día. El objetivo no era hacer de ello un cambio de vida definitivo, sino romper el aislamiento y recuperar una mínima normalidad.
Su situación saltó a las redes este verano, cuando un peatón lo reconoció detrás del mostrador y la imagen se hizo viral. A partir de ahí, muchas personas se acercaron a la tienda solo para hacerse una fotografía con él e “inmortalizar” el momento. Desde su entorno, en las redes sociales, se pidió respeto a su intimidad para que lo dejaran trabajar tranquilo y sin convertir su lugar de trabajo en un reclamo. El mismo Mathieu ha admitido que quería, sencillamente, llevar una vida más social y menos cerrada. En la misma entrevista, Mathieu ha revelado que este trabajo está vinculado a un proceso judicial que le ha comportado “bastantes problemas”, aunque ha insistido en que no puede dar detalles: “No puedo hablar de ello. Solo puedo decir que estoy en un juicio”. También ha matizado que no será para siempre: “No lo haré eternamente; era para tener una vida social”.
El recuerdo blaugrana de Mathieu: vestuario, Messi y una falta memorable
Paralelamente, el exdefensa ha recordado su paso por el Barça: la llegada después del contacto de Luis Enrique y las dudas iniciales, porque con 30 años quería jugar y temía “empezar de cero”. Antes de decidirse, ha explicado que trasladó al Valencia la mejora salarial que le ofrecía el Barça (200.000 euros más al año) y que, si le igualaban la cifra, se habría quedado. Como el club le respondió que no podía asumirlo, dio el paso. Ya en Barcelona, ha destacado la acogida de Gerard Piqué y Jordi Alba, el impacto que le provocó ver a Leo Messi en los entrenamientos —“no podías hacer nada”— y la remontada contra el PSG, que ha descrito como “mágica”. También ha reivindicado su gol de falta en Elche en la Copa del Rey de 2015 y, entre risas, ha soltado: “Creo que fui mejor lanzador de faltas que Messi”.
