Luis de la Fuente prepara cambios para el partido contra Bélgica y uno de los nombres que vuelve a aparecer es Marcos Llorente. Ante Portugal, el seleccionador apostó por Pedro Porro en el lateral derecho, una decisión que dejaba claro que la posición sigue abierta. Ahora, sin embargo, el duelo de cuartos puede convertirse en la última gran oportunidad para el jugador del Atlético.
La idea no es sencilla. Llorente sigue teniendo argumentos físicos, experiencia y capacidad para abarcar mucho campo, pero España necesita algo más en una eliminatoria de este nivel. De la Fuente quiere comprobar si todavía puede ser útil en un partido grande o si definitivamente debe pasar página y apostar de forma estable por Pedro Porro para lo que queda de Mundial.
Bélgica será la última prueba
El rival también condiciona la decisión. Bélgica tiene potencia, jugadores rápidos y capacidad para castigar la espalda de los laterales. En ese contexto, Llorente puede ofrecer recorrido, fuerza en los duelos y una ayuda importante en las transiciones defensivas. Es precisamente ahí donde el seleccionador quiere medirlo de verdad.
El problema es que con Llorente, España ha transmitido muchas dudas. Cuando no aparece con claridad, el equipo pierde salida, profundidad y precisión por su banda. La sensación es que la selección juega con diez, no por falta de esfuerzo, sino porque su función queda demasiado indefinida. Ni termina de ser lateral puro, ni interior, ni extremo.
Porro ya parte con ventaja
Pedro Porro aprovechó su oportunidad contra Portugal para ganar puntos. No resolvió todos los problemas, pero sí dio una estructura más natural al costado derecho. Tiene más oficio específico en la posición, mejor relación con la banda y una forma más clara de atacar y defender desde el lateral. Por eso parte con ventaja en la comparación. Aun así, De la Fuente no quiere cerrar el caso sin una última prueba. Si Llorente responde ante Bélgica, puede recuperar opciones y mantener vivo el debate. Si vuelve a dejar la sensación de que España se queda incompleta con él en el campo, la decisión será definitiva.
El Mundial ya no permite experimentos. Cada partido pesa demasiado y cada puesto necesita certezas. Llorente tendrá una puerta abierta contra Bélgica, pero será una puerta estrecha. Porro ya ha demostrado que puede asumir el rol. Ahora le toca a Marcos demostrar que todavía puede competirlo.
