No todos los canteranos que apuntan a estrella terminan triunfando en el primer equipo. Algunos se pierden por el camino. Otros necesitan marcharse para encontrar su mejor versión. Y ese parece haber sido el caso de Alejandro Grimaldo. Hace una década era considerado uno de los mayores talentos de La Masia. Hoy, después de consolidarse en la élite europea, vuelve a sonar con fuerza para regresar al FC Barcelona.
Lo curioso es que su salida estuvo lejos de ser tranquila. Cuando apenas tenía 19 años, Grimaldo protagonizó varios episodios de indisciplina que terminaron deteriorando su relación con buena parte de los responsables deportivos del club. Su enorme talento nunca estuvo en discusión. Lo que generaba dudas era todo lo demás.
Indisciplinado en el Barça
Durante aquella etapa coincidió con Luis Enrique, entonces entrenador del primer equipo. El técnico asturiano nunca llegó a confiar plenamente en el lateral valenciano. Según trascendió en aquellos años, algunos comportamientos fuera del terreno de juego no gustaban nada al entrenador. Tampoco ayudaban ciertas actitudes en los entrenamientos ni algunos incumplimientos de las normas internas del club.
La situación fue empeorando con el paso de los meses. Incluso Eusebio Sacristán, que había apostado firmemente por él en el filial, se vio obligado a apartarlo en algunas ocasiones. En el entorno azulgrana todavía se recuerdan episodios que provocaron bastante malestar. Desde castigos internos en La Masia hasta bromas relacionadas con su salario que no sentaron bien ni a compañeros ni a técnicos.
La ruptura definitiva llegó en sus últimos meses como jugador azulgrana. Grimaldo realizó unas declaraciones públicas en las que cuestionaba indirectamente su relación con Luis Enrique. Aquellas palabras terminaron de cerrar cualquier posibilidad de promoción al primer equipo. Poco después abandonó el club rumbo al Benfica por algo más de dos millones de euros, una cantidad modesta para un jugador de su potencial.
Grimaldo se convierte en una oportunidad de mercado
Sin embargo, el tiempo le ha dado la razón sobre el césped. Tras triunfar en Portugal y posteriormente en el Bayer 04 Leverkusen, se ha convertido en uno de los laterales más productivos de Europa. Esta temporada ha firmado unos números extraordinarios: 14 goles y 12 asistencias en 46 partidos. Unas cifras impropias para un defensor.
Ahora el fútbol podría cerrar un círculo inesperado. El Barça busca reforzar el lateral izquierdo ante las dudas físicas de Alejandro Balde y la incertidumbre sobre Joao Cancelo. Y con solo un año de contrato por delante, Grimaldo podría salir del Leverkusen por una cifra inferior a los 15 millones de euros. Situación que en el Barça ven como una oportunidad. A sus casi 31 años, aquel canterano que desesperó a Luis Enrique vuelve a aparecer en la agenda azulgrana. Y esta vez, para convertirse en una solución muy real.
