En el Barça hay un nombre que empieza a generar inquietud en los despachos debido a las dudas sobre su futuro más inmediato. No es un suplente ni un jugador secundario, más bien todo lo contrario. Es uno de los símbolos del nuevo Barça. Y, sin embargo, su futuro ya no parece tan blindado como hace unos meses. La figura de Luis Enrique aparece en el horizonte como un factor determinante y el futbolista podría llegar a replantearse su futuro como jugador blaugrana.
El protagonista es Gavi. El centrocampista andaluz no tiene completamente definido su papel en el proyecto de Hansi Flick, especialmente después de su lesión de rodilla. El técnico alemán apuesta por un centro del campo con perfiles muy concretos y, aunque valora la intensidad y el carácter del canterano blaugrana, no termina de verlo como pieza estructural indiscutible en todos los escenarios en un futuro próximo, ya que su puesto lo tiene Pedri.
Luis Enrique le ofrece protagonismo en París
En París la situación es muy distinta. En el Paris Saint-Germain, Luis Enrique ha demostrado que confía en perfiles jóvenes como lo es Gavi. El canterano del Barça encaja en ese molde, ya que es un jugador aguerrido, competitivo y entregado a lo que le pidan sus entrenadores. Además, el técnico asturiano siempre ha considerado que es un jugador de una calidad superlativa. Algo que ya mostró en su etapa como seleccionador de España.
Desde el entorno del jugador saben que el PSG le garantizaría minutos y peso en el proyecto. No sería una pieza más, sino un centrocampista importante dentro del sistema. Y eso, en un momento de dudas sobre su encaje exacto en el Barça de Flick, cobra relevancia.
Un verano que puede marcar el futuro
En el Barça no contemplan una salida sencilla, pero tampoco pueden ignorar el contexto económico y deportivo. Si llegara una oferta potente y el jugador no se siente plenamente protagonista, el escenario podría abrirse para un buen traspaso. Luis Enrique, según apuntan fuentes cercanas a la operación, estaría dispuesto a dar el paso si detecta que la puerta de salida está entreabierta.
Gavi representa identidad y futuro, pero también necesita sentirse clave para dar su mejor versión. Y cuando un entrenador de la talla de Luis Enrique te promete un rol central, el mensaje pesa mucho. Así pues, el próximo verano puede convertirse en una prueba de fuego para el Barça, que deberá decidir si protege a uno de sus mejores talentos o asume un movimiento inesperado con consecuencias deportivas y emocionales.
