El PSG vuelve a mirar al Barça en busca de refuerzos de primer nivel y esta vez lo hace con una idea muy clara con el ojo puesto en la defensa blaugrana. En este sentido, Luis Enrique tiene un objetivo marcado para el próximo mercado de verano y considera que puede llevarse a Eric Garcia, un jugador que el técnico asturiano valora muchos desde hacer varios años, incluso en sus peores momentos en la Selección Española.
El interés por parte del técnico asturiano no es nada casual. Luis Enrique conoce perfectamente al central de Martorell y confía en sus cualidades para encajar en su sistema, donde la salida de balón y la inteligencia táctica son aspectos fundamentales. Justamente en lo que más destaca un Eric que podría no ver con malos ojos esta posibilidad.
Eric Garcia es una prioridad para Luis Enrique
De este modo, el entrenador del PSG considera que Eric Garcia es un central más hecho, con mayor capacidad para interpretar el juego que otros jóvenes talentos como lo podría ser un Pau Cubarsí al que no ve tan preparado. Su perfil encaja más con lo que ahora buscan en París, un jugador hecho capaz de liderar el equipo desde atrás.
Y es que, internamente, cree que puede sacar una mejor versión del defensor, algo que no siempre ha sido constante en el Barça. En París ven margen de crecimiento y un encaje inmediato en un equipo donde Marquinhos podría ir perdiendo peso con el paso del tiempo.
La llegada de Bastoni lo cambia todo
La realidad es que el contexto en el Barça puede facilitar la operación. Y es que con la posible llegada de Alessandro Bastoni cambiaría la jerarquía en la defensa y eso podría dejar a Eric en una posición secundaria. Con Pau Cubarsí consolidado y Bastoni como hipotético refuerzo estrella, el espacio para Eric García se reduciría a ser suplente o a jugar como lateral. Este escenario es el que el PSG quiere aprovechar.
Luis Enrique cree que este es el momento ideal para convencer al jugador. Más minutos, un rol importante y la confianza total del entrenador son argumentos de peso. El mercado aún no ha empezado, pero el movimiento ya está en marcha. Y en París están convencidos de que pueden cerrar una operación que, en su opinión, supondría llevarse a una de las piezas más infravaloradas del Barça.
