El futuro de Xavi Hernández empieza a tomar forma después de su complicado paso por el Barça, y todo apunta a que su próximo destino estará lejos de los banquillos de clubes. El técnico catalán tiene clara su hoja de ruta y ahora quiere dirigir una selección nacional, y el proyecto que más le seduce es el de Marruecos de cara al Mundial de 2030.

Según las informaciones comentadas en Catalunya Ràdio, la federación marroquí ve en Xavi al líder ideal para un proyecto ambicioso con el objetivo de tener un buen papel en el Mundial que se celebrará en España y Marruecos. Un plan que encaja con las aspiraciones del exentrenador del Barça, que busca estabilidad y tiempo para construir un proyecto a su gusto.

Marruecos, un proyecto con talento y que convence

De este modo, la posibilidad de convertirse en seleccionador de Marruecos ha ganado fuerza en las últimas semanas. El atractivo no es solo deportivo, sino también estratégico, ya que podrá preparar a un equipo competitivo con la vista puesta en 2030 sin muchos problemas de por medio y pudiendo conciliar bien la vida familiar con la profesional.

Andrés Iniesta   Instagram
Andrés Iniesta Instagram

Y es que Marruecos quiere consolidarse como una potencia tras sus recientes éxitos internacionales. Para ello, busca un perfil con identidad futbolística, y Xavi encaja perfectamente en esa idea. El técnico, por su parte, ve en una selección el contexto ideal para desarrollar su modelo sin la presión constante del día a día de los clubes. Algo que ya probó en el Barça y que no acabó de llevar bien.

Iniesta, el elegido como acompañante

La realidad es que Xavi no quiere afrontar este reto en solitario. Es por este motivo que ya ha pensado en su equipo de trabajo y hay un nombre que destaca por encima del resto, como el de Andrés Iniesta. El excentrocampista azulgrana podría convertirse en su segundo entrenador, formando una dupla histórica que trasladaría al banquillo la conexión que ambos tuvieron sobre el terreno de juego.

La operación no está cerrada oficialmente, pero la idea está sobre la mesa y gana fuerza. Xavi quiere rodearse de perfiles de máxima confianza, y nadie representa mejor esa figura que Iniesta. El escenario empieza a dibujarse con una selección con ambición, un técnico con un plan claro y una dupla legendaria que podría volver a unir sus caminos, esta vez desde el banquillo. Un movimiento que marcaría uno de los proyectos más atractivos de los próximos años en el fútbol internacional.