El Barça revalidó el título de liga después de pasar por encima de un Madrid que fue superado de principio a fin en el Camp Nou (2-0). El conjunto de Hansi Flick se proclamó campeón después de agrandar la distancia con el conjunto blanco hasta los 14 puntos en la clasificación, demostrando que entre ambos equipos hay una diferencia de nivel abismal. Sin embargo, hace unos meses el guion de esta historia era muy diferente.
El Barça retrata a un Madrid perdido
Si nos remontamos al último clásico de liga disputado entre ambos equipos en octubre, la realidad era otra bien distinta. El Madrid consiguió una victoria por la mínima en el Bernabéu (2-1) y, tras el pitido final, los jugadores del conjunto merengue celebraron el triunfo como si ya hubieran sido campeones, con reacciones desmedidas de varios futbolistas, entre ellos Mbappé, Bellingham y Vinícius.
Además, jugadores como Carvajal, Courtois y Vinícius buscaron a Lamine al término del partido para recriminarle unas palabras que dijo en la previa del encuentro, creando un gran clima de crispación. Hay que recordar que, tras ese encuentro correspondiente a la jornada 10 del campeonato liguero, el Madrid era líder a 5 puntos del FC Barcelona y el optimismo reinaba en la capital española.
Seis meses después, el Barça ha sentenciado La Liga después de atropellar a un Madrid huérfano de actitud y de fútbol, que vio cómo su eterno rival levantaba el título en sus propias narices por primera vez en la historia. El equipo culé no solo se rehízo del golpe sufrido en el clásico de la primera vuelta, cuando quedó a 5 puntos del conjunto blanco, sino que remontó esa desventaja y acabó situando la distancia a 14 puntos a favor.
Una remontada de 19 puntos en apenas seis meses que retrata mejor que cualquier discurso la evolución de un Barça campeón y el desplome de un Madrid que se fue apagando poco a poco, mientras los escándalos en el vestuario se iban sucediendo uno tras otro.
Flick, seis victorias en siete clásicos
Gran parte del éxito blaugrana reside en Hansi Flick, que ha demostrado ser uno de los fichajes más importantes de los últimos años en Can Barça. Con el alemán en el banquillo, el equipo barcelonista ha ganado seis clásicos de los siete que ha disputado en estos dos años, además de conquistar tres finales y las dos ligas que ha peleado directamente ante el Real Madrid.
Los números no engañan, y la realidad es que el equipo culé está a otro nivel en España, donde su hegemonía sigue creciendo con este nuevo título liguero y la Supercopa conquistada en febrero. El próximo reto del conjunto dirigido por el técnico alemán es alcanzar los 100 puntos, un registro histórico que en el equipo culé tan solo consiguió Tito Vilanova. Sin embargo, este Barça ya ha demostrado que, cuando sus jugadores compiten y creen en lo que hacen, los sueños se hacen realidad.
