La Casa Batlló es una de las obras cumbres de Antoni Gaudí, reconocida como patrimonio mundial por la Unesco y uno de los iconos turísticos de Barcelona. Pero por encima de todo esto, la Casa Batlló tomó forma como residencia familiar de los Batlló siguiendo la fórmula tradicional del Eixample, con el principal para residencia de los dueños de la finca y el resto de pisos destinados inicialmente a alquiler. Este origen es importante para explicar el último paso que ha dado este edificio: la restauración de la tercera planta, que fue habitada hasta el año 2019, para recuperar la esencia original de Gaudí y abrirla a experiencias privadas.
Vamos por partes: la tercera planta de la Casa Batlló fue habitada a partir del año 1917 por la hija mayor de la familia Batlló, y desde aquel momento vivieron allí sus descendientes, hasta la última inquilina, la señora Marimon Batlló, que falleció en el año 2019. Desde aquel momento, Casa Batlló se planteaba restaurar y recuperar esta planta, un propósito que finalmente se ha hecho realidad dentro de un plan director que hace pocos meses hizo posible la rehabilitación de la fachada posterior y el jardín privado de los Batlló. Este mismo lunes se ha estrenado esta rehabilitación que, además, tendrá un destino específico, ya que no se incluirá en el itinerario visitable habitual, sino que se ofrecerá como espacio para experiencias privadas.



En concreto, la tercera planta disponía originalmente de dos pisos de 220 metros cuadrados, pero la configuración fue variando con el tiempo. Finalmente, se ha restaurado un espacio de 440 m² que incluye salones, biblioteca, un dormitorio, cocina y servicios, entre otras estancias, con un objetivo de explotación diferente al del resto del edificio, el de reservarlas para encuentros exclusivos, celebraciones y experiencias gastronómicas destinadas a grupos familiares o a empresas que quieran encontrar un espacio excepcional para sus eventos, con unos precios de alquiler por estancia a partir de los 200 euros la hora. Incluso se abre la posibilidad de alquilar el dormitorio.
Un envoltorio original para una intervención de interiores excepcional
Ahora bien, al tratarse de una vivienda en uso hasta hace relativamente pocos años, para recuperar el espíritu original ha sido necesaria una rehabilitación “profunda”, en definición del arquitecto jefe de Casa Batlló y responsable de las obras de recuperación, Xavier Villanueva. Se ha tratado de una tarea con un componente “arqueológico”, que ha implicado extraer diferentes capas, desde la más reciente “del siglo XXI, hacia los años noventa, ochenta y hacia atrás hasta llegar a la imagen de 1906”, hasta descubrir “la capa original que había detrás de todo”, que ahora vuelve a lucir principalmente en los estucados, las decoraciones murales, los arrimaderos, la carpintería y las manetas de las puertas, entre otros elementos.



Ahora bien, en cuanto al interior, no se han conservado los muebles históricos, que en todo caso tampoco fueron diseñados por Gaudí, y por eso desde Casa Batlló se encargó el interiorismo a una experta en el tema, la italiana Paola Navone, responsable de la propuesta de los interiores. Blanca Quintana, responsable de gestión de la planta, ha resumido la intervención de Navone como de una “afinidad absoluta con Gaudí”. “Navone entiende el diseño para ser vivido, no como escenografía para observar, sino para convertirlo en experiencia para quien lo habita”. A partir de aquí, la interiorista italiana ha escogido mobiliario y decoración que entre de manera permanente “en diálogo con Gaudí”.
¿Dormir en la Casa Batlló? ¿Por qué no?
La restauración de la tercera planta y su nueva decoración conforman dos de las tres patas que tiene este nuevo proyecto, ya que la tercera será su explotación, por el hecho de que la previsión es que estas estancias no formen parte de las visitas habituales de esta obra de Gaudí, sino que se reservarán para un propósito más específico, el alquiler, por días o por horas de las diversas estancias, para poder vivir en ellas experiencias singulares. De hecho, la sala grande del piso Principal ya se dedica a menudo a eventos de tipo empresarial, pero también forma parte del itinerario visitable.
En cambio, lo que se busca en la tercera planta es poder ofrecer “a Barcelona y a todo el mundo” la posibilidad de organizar allí eventos de todo tipo, como celebraciones familiares, reuniones de negocios, presentaciones de productos e, incluso, la posibilidad de pasar allí una noche en el dormitorio que ha quedado habilitado para este propósito. De hecho, la Casa Batlló gana ahora nuevos espacios que recuperan, así, el propósito original de Gaudí, una casa para vivir en ella, aunque solo sea por unas horas.


