Las autoridades griegas han intensificado la investigación sobre el origen de un dron marítimo cargado de explosivos localizado en las aguas del oeste del país, un incidente que ha hecho crecer la preocupación sobre la seguridad marítima en el Mediterráneo oriental y la posible expansión indirecta de la guerra de Ucrania hacia territorio europeo.
El aparato no tripulado fue encontrado el jueves pasado por un pescador en una cueva cercana a la isla de Lefkada, un conocido destino turístico del mar Jónico. Según las primeras hipótesis, el dron habría perdido el control durante una operación y habría acabado desviándose hasta la costa griega.
Detonación en el mar por seguridad
La investigación se amplió durante el fin de semana después de que expertos en desactivación de explosivos detonaran parcialmente el dispositivo en el mar para garantizar su seguridad. Fuentes militares griegas sospechan que el dron podría ser de origen ucraniano, aunque el gobierno evita confirmar oficialmente esta teoría mientras continúan los análisis técnicos.
El ministro de Defensa griego, Nikos Dendias, aseguró que Atenas “sabe qué es y, más o menos, qué contiene” el dispositivo, pero prefirió no identificar su procedencia exacta. Sin embargo, sí que afirmó que “casi con toda seguridad” provenía “de un estado extranjero”.
Más de 100 kilos de explosivos
Las autoridades griegas tampoco han confirmado oficialmente si el aparato transportaba carga explosiva, pero diversos medios locales aseguran que el dron podría llevar hasta 100 kilos de explosivos. Esta posibilidad ha encendido las alarmas en un país especialmente vulnerable por el hecho de tener una de las costas más extensas de Europa y una gran dependencia del tráfico marítimo.
Especialistas militares citados por la prensa griega apuntan que el modelo se asemejaría a los drones navales Magura V3 utilizados por Ucrania en operaciones contra objetivos rusos en el mar Negro. Este tipo de aparatos son capaces de navegar durante más de 60 horas, alcanzar velocidades de unos 80 kilómetros por hora y transportar grandes cantidades de explosivos gracias a sus sistemas autónomos y de comunicación vía satélite.
Kyiv aumenta el ataque contra buques rusos
En las últimas semanas, Kyiv ha incrementado los ataques contra embarcaciones vinculadas a la llamada “flota fantasma” rusa, utilizada para esquivar sanciones internacionales sobre el petróleo y el gas. De hecho, este mismo mes, drones ucranianos destruyeron dos barcos en el mar Negro, intensificando la presión sobre el sector energético ruso.
El hallazgo del dron en Grecia ha provocado una fuerte reacción política interna. La oposición acusa al gobierno conservador de estar poco preparado ante las nuevas amenazas derivadas de la guerra tecnológica. El portavoz de defensa del partido socialista Pasok, Michalis Katrinis, criticó la falta de información oficial y reclamó explicaciones sobre cómo el aparato pudo circular sin ser detectado.
Otras formaciones, como el partido nacionalista y prorruso Solución Griega, han llegado a calificar el incidente de “provocación militar consciente” y han advertido del riesgo de que el país acabe arrastrado indirectamente al conflicto entre Rusia y Ucrania.
Mientras tanto, expertos de la marina griega continúan examinando el número de serie, los sistemas de navegación GPS y los componentes electrónicos del dron para intentar determinar su origen exacto y reconstruir su ruta. El caso ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar la vigilancia marítima europea ante el aumento de drones militares cada vez más sofisticados y difíciles de detectar.