La tensión en el vestuario del Barça era más que evidente después de una nueva derrota, la segunda en menos de una semana. Con este resultado, los pupilos de Hans-Dieter Flick han perdido el liderato de La Liga EA Sports después de varias jornadas, y ahora queda en manos del Real Madrid, que continúa siendo efectivo, pese a las dudas que deja. Y queda comprobado que el equipo azulgrana no vive su mejor momento, después de ser superados por el Girona.

La goleada contra el Atlético de Madrid generó muchos nervios, y han continuado aumentando después de caer en Montilivi. Ahora mismo, no tienen un juego fluido, y defensivamente han evidenciado carencias preocupantes. Joan Garcia fue el mejor del equipo, una cosa que demuestra que tuvo mucho trabajo, y que el resto de sus compañeros no estuvieron acertados. En especial, Lamine Yamal, quien pasó desapercibido, y desperdició un penalti.

Hubiera permitido al equipo marcharse al descanso con un gol de ventaja, pero lo falló, y esto provocó un enfado enorme. Porque era Raphinha Dias quien estaba preparado para asumir la responsabilidad, si bien el ‘10’ se atrevió a quitarle el balón, y exigió ser el lanzador. En el campo, el astro brasileño se mordió la lengua, y no quiso enfadarse. Pero después de ver como lo fallaba, no dudó en recriminar a su compañero su egoísmo y su individualismo.

Raphinha 

Según han explicado en ‘Globo Esporte’, el ex del Leeds United, del Sporting de Portugal o del Stade Rennais aprovechó su condición de capitán para echar una bronca descomunal al joven delantero. No le gustó nada su actitud, e independientemente de que fallara el penalti, una cosa que le puede suceder a cualquiera, no entendió el motivo por el cual le quitó la pelota, y no respetó la jerarquía. Con gestos así, lo único que consigue es generar conflictos.

Lamine se defendió, como revela el medio anteriormente citado, pero lo cierto es que fue uno de los grandes señalados por la derrota del Barça. Son los riesgos que hay que asumir a la hora de querer chutar los penaltis.

Flick da la razón a Raphinha

Y quien también se mostró muy decepcionado fue Flick. Dejó muy claro que no quiere peleas ni dentro ni fuera del campo, y que existe una jerarquía que siempre hay que respetar.

Sobre todo, en el lanzamiento de los penaltis, donde no hay dudas sobre quiénes son los elegidos para asumir esta responsabilidad.