Lamine Yamal ha tomado una decisión después del empate de España ante Cabo Verde. El extremo del Barça no quiere volver a disputar un partido del Mundial condicionado por un plan de precaución. Había aceptado comenzar el torneo desde el banquillo y aumentar progresivamente sus minutos, pero el primer resultado ha cambiado completamente su postura. España necesita ganar y él quiere asumir desde ahora toda la responsabilidad.
Luis de la Fuente había diseñado una reincorporación gradual después de la lesión muscular sufrida por Lamine durante el tramo final de la temporada. El seleccionador consideraba que no estaba preparado para jugar 90 minutos y decidió reservarlo en el estreno. El futbolista respetó inicialmente la decisión, aunque estaba convencido de que podía ayudar desde el inicio.
Lamine considera terminada la fase de precaución
El empate sin goles confirmó precisamente lo que más preocupaba al canterano azulgrana. España tuvo posesión y acumuló ocasiones, pero echó de menos velocidad, desborde y capacidad para romper una defensa cerrada. Cuando Lamine entró, el partido ya estaba atascado y Cabo Verde había concentrado prácticamente a todo el equipo alrededor de su área.
La realidad es que el atacante ya no quiere volver a esperar en el banquillo mientras la Selección se juega su futuro. Considera que su cuerpo responde, entrena con normalidad y puede soportar una carga mayor. Su intención es pedir a De la Fuente que le permita salir de inicio ante Arabia Saudí y mantenerse sobre el terreno de juego mientras el resultado no esté resuelto.
España necesita desde ahora a su gran estrella
La situación clasificatoria también favorece el cambio. Otro tropiezo dejaría a España obligada a derrotar a Uruguay en la última jornada y podría complicar incluso el cruce de la siguiente ronda. De la Fuente necesita recuperar la amenaza exterior, y ningún jugador de la convocatoria ofrece actualmente tanto desequilibrio como Lamine.
El joven no pretende enfrentarse públicamente al seleccionador, pero sí dejar claro que la etapa de reservarse ha terminado. Ha llegado al Mundial para competir, liderar y luchar por el título, no para administrar esfuerzos pensando únicamente en posibles riesgos. Después del primer aviso, Lamine quiere jugarlo todo. La decisión está tomada: a partir de ahora irá al máximo y obligará a De la Fuente a encontrarle un sitio permanente en el once.
