La Selección española no tardó ni un partido en encontrarse con su primer foco de tensión en el Mundial. El empate sin goles ante Cabo Verde dejó una imagen preocupante, pero también abrió un debate alrededor de la figura de Lamine Yamal. El extremo entendía que podía haber sido titular y mostró su malestar al comprobar que España necesitó desborde desde el primer minuto.
Luis de la Fuente había decidido protegerlo después de su lesión muscular y reservarle para los últimos veinte minutos. El plan estaba definido antes del encuentro: pocos minutos ante Cabo Verde, más carga contra Arabia Saudí y llegar en perfectas condiciones al duelo con Uruguay. Sin embargo, el desarrollo del partido cambió la percepción del futbolista, convencido de que su presencia inicial habría ayudado a romper el bloque rival.
La suplencia de Lamine abre el primer choque
España dominó la posesión, pero jugó demasiado por dentro y generó poco uno contra uno. Ferran Torres, Gavi y Mikel Oyarzabal formaron el ataque titular, aunque el equipo careció de profundidad y velocidad exterior. Cuando Lamine entró en el tramo final, intentó asumir responsabilidades, pero encontró un partido cerrado y al rival replegado.

La realidad es que el joven azulgrana no entendió que el seleccionador esperara tanto para recurrir a él. Su enfado al terminar fue visible y, según la información planteada, habría reprochado a De la Fuente no haber aparecido en el once. El técnico mantuvo que la decisión respondió únicamente a la gestión física y no a una cuestión deportiva.
De la Fuente debe apagar el incendio
El conflicto aparece en un momento delicado. España aterrizó en el Mundial como una de las favoritas, pero el empate ante Cabo Verde obliga a reaccionar y eleva la presión sobre las decisiones del seleccionador. Lamine sabe que es el futbolista más desequilibrante y considera que debe tener un papel acorde con esa condición cuando el equipo se atasca.
De la Fuente tendrá ahora que recuperar la normalidad sin ceder públicamente ante el jugador. Todo apunta a que Lamine dispondrá de muchos más minutos ante Arabia Saudí, pero el primer aviso ya se ha producido. La gestión de su protagonismo será uno de los grandes retos del seleccionador durante el torneo, porque el Mundial acaba de empezar y la relación entre ambos ya ha sufrido su primer choque importante.