El nombre de José Mourinho vuelve a sonar con fuerza en los despachos del Real Madrid, y esta vez no lo hace solo como una opción más para el banquillo. El técnico portugués ha puesto condiciones claras para aceptar el reto de regresar al Santiago Bernabéu a partir del próximo verano. Y esas condiciones pasan, de forma directa, por el mercado de fichajes. Mourinho quiere tener poder de decisión y ya ha señalado tres nombres muy concretos.
El entrenador considera que el Real Madrid necesita un reajuste en zonas clave del campo si quiere volver a dominar Europa como antes. Para ello, ha pedido tres fichajes estratégicos, todos portugueses, a los que conoce muy bien y considera que encajan a la perfección con su idea de fútbol. No se trata de incorporaciones mediáticas sin más, sino de jugadores que, en su opinión, cambiarían la cara del equipo desde el primer día.
Vitinha, el cerebro que Mourinho quiere para ordenar al equipo
El primer nombre de la lista es Vitinha. Para Mourinho, el centro del campo del Real Madrid necesita un organizador, un futbolista capaz de marcar el ritmo, dar pausa cuando toca y acelerar el juego en los momentos decisivos. El técnico considera que Vitinha es un centrocampista de primerísimo nivel, con personalidad, lectura táctica y calidad técnica para asumir galones en un equipo grande.
Mourinho cree que su llegada permitiría al Madrid tener un control más claro de los partidos, especialmente en noches grandes de Champions, donde el dominio del tempo resulta determinante. Vitinha sería el eje alrededor del cual construir el juego, liberando a otros centrocampistas para tareas más dinámicas y ofensivas.
Rúben Dias y Gonçalo Ramos, experiencia y gol para completar el proyecto
El segundo fichaje exigido es Rúben Dias. Mourinho quiere un central con liderazgo, contundencia y experiencia al más alto nivel. Considera que la defensa blanca necesita un jefe, alguien que mande y transmita seguridad en los momentos de máxima presión. Rúben Dias encaja a la perfección en ese perfil y sería el encargado de dar solidez a la zaga.
El tercer nombre es Gonçalo Ramos, un delantero con olfato y presencia en el área. Mourinho entiende que el Real Madrid necesita un nueve de referencia, un jugador que viva del gol y que fije los centrales. Para el portugués, Ramos aportaría esa amenaza que obligará a las defensas rivales a estar siempre pendientes del área y a liberar espacios para los extremos.
Estas tres incorporaciones son, según el entorno del técnico, condiciones indispensables para que Mourinho acepte el cargo. El mensaje es que sin estos refuerzos, no habrá regreso. Ahora la pelota está en el tejado del Real Madrid, que deberá decidir si apuesta por Mourinho y por su ambicioso plan portugués.
