En el Barça están obligados a tomar una serie de decisiones dolorosas y complicadas este verano. Si desean reforzar la plantilla, y traer nuevos refuerzos, primero será necesario obtener ingresos y dejar espacio en el vestuario. Hay varios candidatos a hacer las maletas, y son pocas las piezas que tengan garantizada su continuidad en el proyecto. Porque hay muchos futbolistas que no han estado a la altura de las exigencias, o que se han quedado sin sitio, por culpa de la competencia que existe en sus respectivas demarcaciones.

Uno de los ejemplos más evidentes es Marc Casadó. A pesar de que tuvo una irrupción espectacular en el primer equipo la anterior campaña, consolidándose como un fijo para Hans-Dieter Flick y firmando excelentes actuaciones, las cosas han cambiado de manera radical. Ha perdido mucho protagonismo, y se ha tenido que conformar con la suplencia de manera habitual. Y cuando ha jugado, no ha dado motivos para merecer más minutos de los que tiene.

Marc Casadó

Es una de las claras decepciones del curso, y ha pasado a ser la última opción en las rotaciones. Marc Bernal y Frenkie de Jong están claramente por delante de él, y a ellos ahora también es necesario añadir a un Pablo Páez ‘Gavi’ que ya está recuperado de su última lesión de rodilla. Pero es que incluso Eric Garcia ha jugado antes que el ‘17’, una muestra inequívoca de que ‘Hansi’ ya no confía en sus capacidades, obligándole a valorar sus opciones de futuro.

Desde el Spotify Camp Nou rechazaron todas las propuestas que recibieron en el último verano para permitir la marcha del internacional español, y le convencieron para que se quedara en el club. Ahora, en cambio, sí que estarían dispuestos a valorar con calma todas las opciones, siempre y cuando puedan percibir una compensación interesante a cambio. Y el ex de la Damm también cree que puede ser un buen momento para iniciar una nueva aventura.

Casadó quería triunfar en el Barça, y todavía sigue siendo su sueño. Pero no quiere hacerlo desde el banquillo, teniendo un papel completamente residual y secundario, como ha explicado el diario ‘Mundo Deportivo’.

Casadó puede dejar el Barça después de una década

Da la casualidad de que justamente este verano se cumple una década del desembarco de Casadó en el Barça. Ingresó en la Masía con tan solo 12 años, y fue quemando etapas hasta poder llegar al primer equipo, llegando a ser el capitán del filial y del Juvenil A.