Tras la dolorosa derrota sufrida contra el Chelsea (3-0), el Barça volvió al camino de la victoria el pasado sábado. En el segundo partido en el Spotify Camp Nou, los hombres de Hansi Flick recuperaron la alegría derrotando a un Alavés (3-1) que se había adelantado en el marcador en el minuto 1 a través de un gol de córner. Fue una remontada importante para ganar confianza, pero que no sirvió para ver la mejor versión de los blaugrana. Y es que en muchos tramos de partido, se vio un equipo lento con el balón. Y de nuevo, lo más preocupante de todo: concediendo ocasiones claras cada vez que el rival era capaz de superar el mediocampo.

La imagen preocupante entre Flick y Raphinha

Joan García apareció cuando el equipo más lo necesitaba con dos paradas espectaculares, mientras que la delantera, liderada por un incansable Raphinha, supo resolver la papeleta. Después del partido, Flick reconoció en rueda de prensa que el equipo aún tiene que mejorar. El entrenador alemán no está nada contento con el rendimiento de sus hombres y eso se ha visto reflejado en una escena captada por las cámaras de DAZN después del pitido final en la que está sentado en el banquillo culé con la mirada perdida y una cara de preocupación que ha hecho saltar todas las alarmas en el Barça.

Quien se acerca rápidamente para intentar consolar a Flick es un Raphinha que cada vez actúa más de capitán. Durante pocos segundos, el delantero y el alemán mantienen una conversación que ha sido muy comentada en las redes sociales. El entrenador culé ha explicado en rueda de prensa que el brasileño le ha prometido que el equipo mejorará mucho en los próximos partidos, la misma promesa que hizo Flick después del batacazo de Stamford Bridge. De momento, esta mejora todavía no ha llegado, pero se espera que contra el Atlético de Madrid, el próximo martes, se vea un equipo más compacto, tanto en ataque como en defensa.

Raphinha, un líder dentro y fuera del campo

Sobre estas imágenes, Raphinha ha explicado también después del partido que "el míster ha sentido que pudimos hacer mucho más en el campo", añadiendo que "su sensación es que el equipo no está jugando en su mejor versión" y que “como jugadores, también sabemos que podemos hacerlo mejor". Sin ningún tipo de duda, el 11 blaugrana se ha convertido en uno de los líderes del equipo, tanto dentro como fuera del campo. Con él sobre el césped, el Barça gana un futbolista incansable, que genera muchas ocasiones de gol con sus desmarques. Además, siempre exige el máximo a sus compañeros, elevando, consecuentemente, el techo competitivo del equipo. Su recuperación es una bendición para un Flick que, con el regreso también de Pedri, está a punto de poder alinear su mejor once. Así seguro que vendrá un mejor Barça.