La final de la Supercopa de España entre el Barça y el Real Madrid ha tenido de todo. El conjunto blanco ha optado por un planteamiento ultradefensivo, confiándolo todo a los contragolpes. Por contra, el combinado dirigido por Flick se ha mantenido fiel a su estilo: posesiones largas y mucho control. El resultado de todo esto ha sido una final vibrante, en la que no ha faltado una polémica arbitral que no ha servido para tumbar a un Barça que se ha impuesto con un 3-2 que ha hecho justicia con el juego visto tanto en la primera como en la segunda parte. La designación arbitral de Munuera Montero, el que expulsó a Bellingham la temporada anterior, ya había despertado mucha controversia en la previa, pero justo al final del descanso ha habido una decisión que ha encendido de forma definitiva a los culés.
Un tiempo añadido eterno que perjudica al Barça
Durante el primer acto, el Barça ya había pedido más mano dura a Munuera Montero ante las reiteradas faltas de Carreras sobre Lamine Yamal, que ninguna de ellas se ha saldado con tarjeta amarilla. Ahora bien, la polémica principal ha surgido en el tiempo de descuento, cuando han llegado tres goles, dos del Real Madrid y uno de los blaugranas. El primero de ellos ha sido obra de Vinícius, en el primero de los tres minutos que se han añadido. Rápidamente, ha llegado la réplica culé a través de un golazo de Robert Lewandowski anotado en el minuto 48:30.
Todo indicaba que esta iba a ser la última jugada del primer acto, que ya había superado los tres minutos que había dado Munuera Montero. Lo que nadie esperaba es que la primera mitad se alargase hasta el minuto 52, cuatro minutos más de los que se habían dado. Una decisión que ha provocado una fuerte indignación en el Barça porque el Real Madrid ha vuelto a igualar la final en el minuto 50, a la salida de un córner que no se debería haber jugado. El autor del gol ha sido Gonzalo, que ha aprovechado un rebote que le ha caído dentro del área. Tras la diana, aún se han jugado dos minutos más. Evidentemente, no han faltado las protestas de los hombres de Hansi Flick.
Excesiva permisividad de Munuera Montero
Durante la segunda parte, el Barça ha vuelto a reclamar una excesiva permisividad de Munuera Montero, que no ha castigado el juego duro del Real Madrid. Asensio ha cometido una falta criminal sobre Pedri, cortando un contragolpe prometedor, que solo ha acabado con una amarilla que podía ser una expulsión perfectamente. Aparte de eso, solo Valverde, por protestar y Carreras han sido amonestados. Y la amarilla al lateral no ha llegado hasta el minuto 82. Una actuación arbitral muy cuestionada por los futbolistas culés y Flick, pero que no ha impedido la segunda Supercopa de España consecutiva de los catalanes.
