Hansi Flick ha cambiado de postura con Rodri después del Mundial. El técnico considera que el centrocampista español puede elevar el nivel del Barça y ya no descarta una operación que hace semanas parecía demasiado complicada. La condición es que si el club decide ir a por el jugador del Manchester City, Frenkie de Jong debe salir para liberar espacio deportivo y salarial.
El escenario ha cambiado por dos motivos. Rodri termina contrato con el City en 2027 y acaba de ser elegido mejor jugador del Mundial, mientras De Jong afronta lesión importante que puede dejarle varios meses fuera. Flick entiende que el Barça no puede mantener dos operaciones de ese tamaño para una misma posición y ha pedido que cualquier ofensiva por Rodri vaya acompañada de una salida.
Rodri pasa de sueño imposible a objetivo real
Hansi Flick valora especialmente la capacidad de Rodri para ordenar al equipo, proteger a los centrales y liberar a Pedri de tareas defensivas que lo desgastan en exceso. Su llegada permitiría construir un centro del campo mucho más estable y daría al Barça un futbolista acostumbrado a competir por todos los títulos. Después de su Mundial, dentro del club creen que sería una incorporación inmediata, aunque económicamente muy exigente.
La dificultad está en convencer al City y al propio jugador. Rodri quiere regresar a España, pero su futuro sigue abierto y el Real Madrid continúa apareciendo como una posibilidad. El Barça solo pretende entrar con fuerza si sabe que existe voluntad real del futbolista. Para hacerlo, necesita además generar margen suficiente, y ahí aparece directamente el nombre de Frenkie.
De Jong sería la pieza sacrificada
Flick no quiere acumular estrellas mundiales en una posición donde también aparecen Marc Bernal, Gavi y otros centrocampistas importantes. Si Rodri llega, De Jong perdería espacio deportivo y su salida permitiría financiar parte de la operación. El neerlandés renovó hasta 2029, por lo que cualquier traspaso requeriría una negociación importante y también su aprobación.
El mensaje del entrenador es ahora mucho más contundente. Rodri ya no está descartado y ha pasado a ser una alternativa que merece esfuerzo si el mercado ofrece una oportunidad. Pero Flick no quiere medias tintas: para abrir la puerta al campeón del mundo, el Barça debe cerrar antes la etapa de De Jong. Si aparece una oferta adecuada por el neerlandés, Deco tendrá vía libre para intentar el fichaje que puede transformar por completo el centro del campo.
