Hansi Flick espera el regreso de Lamine Yamal y Pedri para mantener una conversación importante con ambos. El mensaje no será una ruptura deportiva, sino todo lo contrario, ya que durante el inicio de temporada no serán utilizados como si llegaran en condiciones normales. Después de conquistar el Mundial con España y acumular una gran carga de partidos, el técnico quiere protegerlos antes de exigirles el máximo nivel.
Los dos internacionales tendrán una pretemporada diferente al resto. Mientras buena parte de la plantilla ya trabaja con intensidad, Lamine y Pedri llegarán más tarde y necesitarán recuperar sensaciones, descansar y completar una preparación específica. Flick no quiere repetir errores de temporadas anteriores ni acelerar su regreso por la importancia que tienen dentro del equipo. El comienzo será, por tanto, más controlado.
Flick prepara un inicio sin sus dos estrellas
La idea del entrenador pasa por no contar con ellos durante los primeros partidos. Podrán entrar progresivamente, disputar minutos y aumentar cargas según respondan físicamente, pero no existe intención de convertirlos inmediatamente en titulares durante noventa minutos. Flick considera que el calendario será largo como para arriesgar en agosto con dos jugadores que vienen de disputar un Mundial hasta la final.

Pedri será especialmente vigilado por su historial físico y por la cantidad de minutos acumulados durante el curso. Con Lamine existe una preocupación parecida, aunque centrada en evitar sobrecargas después de una temporada exigente y un torneo en el que también tuvo que asumir responsabilidades. El Barça quiere que ambos lleguen a septiembre con fuerza, no que comiencen agosto acumulando fatiga.
El objetivo está en toda la temporada
Flick ya ha demostrado que no tiene problemas en reservar a futbolistas importantes cuando considera que necesitan descanso. La pasada temporada administró minutos de Pedri y habló directamente con Lamine para gestionar determinadas cargas. Ahora el contexto es más exigente: ambos vuelven como campeones del mundo y prácticamente sin haber tenido una pretemporada convencional junto al resto de sus compañeros.
Por eso, cuando lleguen, el entrenador les explicará que en las primeras jornadas no contará con ellos de la manera habitual. No significa que hayan perdido importancia ni que exista ninguna duda sobre su nivel. El plan es exactamente el contrario: proteger a dos piezas fundamentales para tenerlas disponibles toda la temporada. Flick prefiere perder algunos minutos de Lamine y Pedri en agosto antes que arriesgarse a perderlos durante semanas cuando lleguen los partidos decisivos.