La paciencia de Hansi Flick con Jules Koundé empieza a agotarse. El técnico alemán está molesto con el rendimiento del defensor francés, que esta temporada no hace más que encadenar partidos muy por debajo del nivel esperado. Los fallos de concentración y posicionamiento se han convertido en algo demasiado habitual y que al Barça le está costando más de un disgusto.

El partido de Praga fue el punto de inflexión. Koundé firmó una actuación desesperante, sin aportar soluciones al equipo y acumulando errores. Flick considera que el francés no solo no sumó, sino que restó, algo que el Barça no puede permitirse en un partido de Champions en el que se está jugando el pase directo a los octavos de final.

Flick no tolerará más desconexiones

Desde su llegada, Hansi Flick ha insistido en la importancia de la concentración y la intensidad durante los 90 minutos. En el caso de Koundé, el técnico percibe que su cabeza no siempre está en el partido. Desajustes defensivos y una actitud de cierta desconexión con lo que pasa en el terreno de juego. Una serie de aspectos que preocupan al cuerpo técnico.

Jules Kounde celebra gol Barça Champions League Europa Press
Jules Kounde celebra gol Barça Champions League Europa Press

Flick ha sido muy claro, porque lo que pasó en Praga no puede volver a repetirse. El Barça necesita jugadores fiables y plenamente concentrados. El alemán entiende que todos pueden tener un mal día, pero no acepta que los errores se conviertan en una dinámica repetida y con Koundé ha habido más días malos que de los buenos.

Si no cambia, habrá consecuencias

Si Koundé vuelve a firmar un partido similar, habrá cambios en el once. Flick no está dispuesto a mantener a un jugador por jerarquía o nombre si su rendimiento no acompaña. La meritocracia es una de las bases de su proyecto y nadie está por encima de ella. Especialmente ahora que hay un suplente de garantías. En el cuerpo técnico consideran que Koundé tiene nivel de sobra para rendir mucho mejor, pero también creen que necesita un golpe de efecto para reaccionar. La competencia existe y Cancelo y Eric están dispuestos a aprovechar cualquier oportunidad.

Flick quiere un equipo sólido, intenso y comprometido en cada acción. Así pues, el aviso está lanzado. Hansi Flick ha sido tajante con Jules Koundé, porque si vuelve a repetir un partido como el de Praga, no volverá a jugar. Ahora es cosas del galo, ganarse de nuevo la confianza de su entrenador, o perderla de forma casi irremediable.