Girona ya no es de Primera. Las matemáticas dicen que todavía hay opciones, pero la realidad hace patente que no es así. Los de Eusebio Sacristán han caído contra el Levante (1-2), el Valladolid ha ganado en Vallecas (1-2) y el Villarreal ha derrotado el Eibar (1-0). Por lo tanto, la única vía para alcanzar la salvación debería ser el descenso del Celta, pero tiene un gol average general a favor inasumible. Los gallegos, con 40 puntos después de perder contra el Athletic (3-1), tendrían que perder por goleada contra el Rayo en la última jornada y el Girona debería hacer lo propia contra el Alavés. Misión imposible, el Girona es de Segunda.

Un inicio para soñar

En la primera parte el Girona he sido superior, muy superior. Envalentonados por un Montilivi encendido, los futbolistas rojiblancos han saltado al terreno de juego con la intención de entregarse hasta el último minuto. Después del ridículo de Getafe, y con la obligación de ganar, no podía ser de otro manera.

La intensidad de los de Eusebio se ha traducido en dos ocasiones clarísimas en los primeros compases de partido. La primera la ha tenido Cristhian Stuani en el minuto 6, cuando se ha quedado prácticamente solo delante de Aitor Fernández después de aprovechar una recuperación de Portu, pero el portero visitante ha enviado la pelota a córner. En el servicio inmediatamente posterior, y después de una serie de rebotes, el Choco Lozano ha podido abrir la lata con la cabeza, pero el guardián de la portería granota ha vuelto a responder con una parada felina.

Stuani y el Choco, Choco y Stuani. Los dos delanteros han sido los nombres propios de la previa. El uruguayo, porque ha formado parte del once a pesar de estar lesionado; el hondureño, por ser la sorpresa inesperada de Eusebio.

Mientras el Girona buscaba el primero con insistencia, el Levante ha perdido a dos jugadores por lesión. Toño García y Rober Pier se han hecho daño de manera fortuita y Pedro López y Sergio Postigo los han tenido que sustituir. Los valencianos, antes del minuto 20, se quedaban con un sólo cambio.

A partir de este momento, el Girona ha tenido el dominio de la posesión, pero este hecho no se ha traducido en ocasiones de gol. Sólo las pelotas a la olla de Àlex Granell han inquietado a un Levante que, eso sí, ni tan sólo a chutado a la portería de Yassine Bono.

El infierno ya es una realidad

La segunda parte ha empezado con una dinámica completamente opuesta. El Levante ha pasado a dominar la pelota y el Girona, por momentos, se ha encerrado en su área.

La presión valenciana, sin embargo, ha durado muy poco. En el minuto 55 el Choco ha avisado con un remate por encima del travesaño y en el 60 lo ha vuelto a probar con un disparo cruzado. Su obús lo ha parado Aitor, pero el rechazo lo ha cazado Stuani para marcar su decimonoveno gol en la Liga y hacer enloquecer Montilivi.

Todo el mundo ha enloquecido, probablemente demasiado. En plena comunión entre jugadores y afición, el Levante ha contraatacado con un golpe durísimo. José Morales, el mejor granota, ha rematado con la cabeza una centro lateral para hacer enmudecer el feudo gerundense. La salida del descenso del Girona ha durado, literalmente, dos minutos.

Ha habido días en que encajar un gol ha hundido completamente el Girona, pero este domingo no ha sido así. Los de Eusebio, sabiendo que el Valladolid ganaba a Vallecas, han buscado el segundo sin complejos.

El entrenador vallisoletano ha movido ficha y, después de mucho tiempo, ha acertado. Kévin Soni, del filial, ha entrado en el lugar del Choco y Johan Mojica, después de estar toda la temporada fuera por lesión, ha debutado en la Liga.

Y entonces, locura. Mientras el Rayo empataba contra el Valladolid, Del Cerro Grande ha señalado un penalti del Levante sobre Pere Pons y, a la vez, ha expulsado a José Campaña. El minuto de gloria ha hecho enloquecer Montilivi, pero la fiesta no ha tenido final feliz. Después de revisar la jugada en la pantalla del VAR, el colegiado ha determinado que la acción no valía, ha anulado la sanción al mediocampista del Levante y no ha concedido la pena máxima. Inmediatamente después, el Valladolid, además, ha hecho el segundo en el campo del Rayo.

Marc Muniesa ha podido hacer justicia en el 82, pero su remate con la izquierda ha rozado el palo de Aitor. La entrada de Pedro Porro no ha cambiado nada. El Girona lo ha seguido intentando hasta el final, pero no ha encontrado el premio del gol.

Quién sí que lo ha encontrado ha sido Enis Bardhi. En un contraataque antes de finalizar el partido, el mediocampista macedonio ha batido Bono con un disparo inofensivo y ha sentenciado las aspiraciones de los rojiblancos en Primera.

 

Cuando el árbitro ha señalado el fin del partido, el tortazo de realidad ha sido más duro que nunca. Con los jugadores llorando sobre el césped, la afición cantando en contra de la directiva y los seguidores del Levante celebrando la permanencia, Girona ha dicho adiós a la Primera División de la forma más cruel. La ciudad tocó el cielo hace dos años y ahora, en una época de alegría como Temps de Flors, vuelve al temido infierno de Segunda. Pero volverá.

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