En el Barça hay decisiones que ya están tomadas y Frenkie de Jong ha sido el primero en conocerlas. Hansi Flick ha dejado claro, tanto en el vestuario como en los despachos, cuál es su hoja de ruta para la posición de pivote, una de las más sensibles del equipo, para esta temporada. El técnico alemán no quiere debates ni experimentos en partidos grandes y ya ha señalado a los futbolistas en los que realmente confía y aquellos en los que no puede depositar la misma confianza.

Esa claridad también implica asumir que no todos entran en los planes acorto plazo. Flick cree que el Barça necesita fiabilidad, ritmo y jerarquía en el centro del campo, y por ahora solo dos existen jugadores cumplen con todo lo que exige para esa posición tan específica dentro de su modelo. Al menos, por ahora.

Casadó y Bernal, fuera de los planes inmediatos

Los dos nombres que no cuentan para Hansi Flick como pivotes titulares son Marc Casadó y Marc Bernal. En el caso de Casadó, la falta de confianza es algo ya sabido. El técnico no termina de verlo preparado para grandes noches, especialmente en partidos de máxima exigencia europea. Aunque valora su actitud y compromiso, Flick no lo considera una garantía cuando el contexto se vuelve complejo y el partido aprieta.

Marc Bernal escalfament Barça Europa Press
Marc Bernal escalfament Barça Europa Press

La situación de Marc Bernal es distinta. El joven centrocampista sigue pagando el peaje de la grave lesión que sufrió hace un año. Flick entiende que su talento es incuestionable, pero considera que todavía le falta ritmo competitivo y continuidad. Para el alemán, Bernal necesita tiempo, trabajo y minutos progresivos antes de poder aspirar a un rol importante en una posición tan delicada como la de pivote.

De Jong y Eric García, la apuesta segura

Mientras tanto, Hansi Flick tiene claro quiénes deben ocupar esa zona del campo. Frenkie de Jong es intocable. El neerlandés es visto como una pieza absolutamente insustituible, titular casi fijo y el futbolista que mejor interpreta lo que el técnico quiere en salida de balón, control del ritmo y posicionamiento táctico. Su liderazgo silencioso es clave para el equilibrio del equipo.

Junto a él aparece Eric García, una solución que Flick valora mucho por su inteligencia táctica y su capacidad para adaptarse al rol de pivote en determinados escenarios. Así pues, el mensaje es que mientras De Jong manda, Eric García acompaña y Casadó y Bernal deberán esperar. En el Barça, Flick ya ha marcado territorio y no todos tienen sitio en su plan inmediato.