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Asunción, Paraguay, ha vivido este domingo el gran clásico del hockey patines femenino. La capital del país sudamericano ha acogido la gran final del Mundial 2026 entre Argentina y España. Ambas selecciones son las más ganadoras de la historia y la selección Argentina tenía una gran ocasión para quedarse a un título de España.

El conjunto dirigido por el catalán Sergi Macià llegaba a la final como gran favorita para llevarse el título. La selección además tenía siete jugadoras catalanas en su convocatoria para el Mundial. Las españolas llevaban un pleno de victorias y en la fase de grupos ya habían derrotado a las sudamericanas por un resultado abultado de 7 a 1. Para más inri, la capitana albiceleste, Luciana Agudo, no estaba disponible para el partido.

Un inicio de partido complicado para la selección

A diferencia del partido de fase de grupos, la selección Argentina estaría más preparada para tratar de vencer a las vigentes campeonas. La portera catalana, Ana Ferrer, tendría que aguantar los constantes ataques de las argentinas que probarían suerte con disparos de Julieta Fernández y Adriana Soto. La primera parte acabaría con empate a cero en el marcador, pero con una Argentina que estaba controlando el ritmo de partido y creaba más ocasiones de peligro.

A pesar de la primera mala parte de las españolas, Macià conseguiría que las jugadoras dieran un paso adelante y revirtieran la dominancia albiceleste. Las españolas empezarían a dominar desde un inicio del segundo tiempo y la capitana del equipo, Marta Piquero, abriría la lata con un gran remate cruzado. El gol dejaría a la selección Argentina descolocada que tan solo cuatro minutos más tarde encajaría el segundo gol, este sería obra de Aimee Blackman que poco después estaría a punto de sentenciar enviando un lanzamiento al palo.

Las jugadoras de la selección de hockey patines femenino Foto: RFEP

Argentina quería la réplica

Con el marcador en contra por dos goles la selección albiceleste buscaría reaccionar rápidamente para aferrarse a las opciones de empatar el partido. Con las argentinas apretando cada vez más, cuando faltaban cinco minutos para el final, Lucía Maldonado recortaba distancias y dejaba el 1 a 2 en el marcador. A España le entrarían los nervios y tendría que defenderse lo mejor posible los minutos finales de una Argentina que creía en la remontada. Poco más tarde, la catalana Victòria Porta vería la tarjeta azul y dejaría a la selección nacional con una jugadora menos durante dos minutos.

Las argentinas completamente volcadas a por el gol y asediando la portería de Ana Ferrer, serían incapaces de revertir el marcador. Cuando la selección Española recuperó la igualdad numérica, aprovecharía que la portera estaba como jugadora de campo y con un gran lanzamiento de Aina Florenza que remataba a portería vacía sentenciaba la final para las españolas.