El futuro de Endrick vuelve a colocarse en el centro del debate en el Real Madrid. El delantero brasileño ha trasladado al club una petición muy concreta antes de tomar cualquier decisión sobre su futuro, porque quiere conocer quién será el próximo entrenador y, sobre todo, necesita saber si Álvaro Arbeloa seguirá al frente del equipo.
El motivo es que Endrick no quiere volver paraa trabajar con Arbeloa. El jugador considera que su etapa anterior estuvo marcada por la falta de confianza y continuidad, factores que frenaron su crecimiento. Ahora, tras recuperar sensaciones lejos del Bernabéu, no está dispuesto a dar un paso atrás sin garantías claras de éxito deportivo y con Arbeloa no las tiene.
Endrick ha recuperado su mejor versión en Lyon
El rendimiento del brasileño en el Olympique de Lyon está siendo muy bueno. Con minutos y confianza Endrick se está reencontrando con su mejor versión. Se siente importante y ha vuelto a mostrar la chispa, la agresividad y ese olfato goleador que convencieron al Real Madrid para apostar fuerte por él. En Lyon ha encontrado un entorno que cree en él y le permite equivocarse sin ser señalado. Precisamente por eso, Endrick no contempla regresar al Real Madrid para encontrar un escenario similar al que dejó atrás. Volver para ser un recurso secundario o una apuesta intermitente no entra en sus planes.
Desde su entorno tienen claro que si Arbeloa continúa, el brasileño descartará por completo su regreso. Considera que no encaja en su idea de juego ni en su gestión del talento joven, y no quiere repetir una experiencia que ya le dejó frustración y dudas.
El entrenador marcará su decisión final
La situación cambia si el Real Madrid le ofrece un proyecto distinto. Endrick ha pedido saber quién será el nuevo entrenador y qué rol tendría dentro del equipo. Si el club apuesta por un técnico de su cuerda, con un estilo que le favorezca y una gestión más cercana, el escenario sería muy diferente. El brasileño no cierra la puerta al Real Madrid. Al contrario. Quiere triunfar de blanco, pero solo si siente que podrá mostrar su verdadero nivel. Necesita continuidad, no promesas vagas ni minutos residuales.
Así pues, el mensaje es claro. Endrick espera movimientos y respuestas. Si Álvaro Arbeloa sigue, no habrá regreso. Si llega un nuevo entrenador que le convenza, el brasileño se planteará volver para demostrar que su explosión no es una promesa sino una realidad lista para el Real Madrid.
