El ambiente en el vestuario del Real Madrid empieza a tensarse de forma muy preocupante. Arda Güler es el último jugador que ha mostrado su distanciamiento con Álvaro Arbeloa, aunque dentro del club asumen que no es el único que lo ha hecho ni que lo hará. La sensación de malestar crece entre varios futbolistas que sienten que el reparto de protagonismo no está siendo justo.

La percepción interna es que Arbeloa ha centrado gran parte de su gestión en mantener satisfechos a Kylian Mbappé, Vinícius Júnior y Jude Bellingham, mientras que el resto del grupo ha quedado en un segundo plano. Esa dinámica ha generado un desequilibrio que empieza a pasar factura, especialmente entre los jugadores con menos peso mediático pero con ambición competitiva.

Güler se siente relegado por el técnico

En el caso de Arda Güler, el malestar es muy importante. El futbolista turco considera que no se le está dando continuidad ni confianza, pese a su esfuerzo y a su actitud diaria. Se siente menospreciado por un entrenador que, a su juicio, no le ha ofrecido las oportunidades que merece para demostrar su nivel.

Álvaro Arbeloa Real Madrid
Álvaro Arbeloa Real Madrid

Dentro del vestuario, varios compañeros entienden su frustración. Güler percibe que haga lo que haga, el foco siempre está puesto en los mismos nombres, incluso cuando su rendimiento no acompaña. Esa sensación de techo invisible ha terminado por romper su paciencia y ha provocado que se distancie emocionalmente del cuerpo técnico.

Malestar por la gestión de los pesos pesados

El problema va más allá de Güler. En el Real Madrid existe descontento entre jugadores que no forman parte del núcleo duro. Consideran que Arbeloa no ha sabido integrar al grupo y que la jerarquía se ha impuesto por estatus más que por rendimiento. Uno de los puntos que más incomodan es la prioridad constante hacia Jude Bellingham, cuyo nivel reciente ha sido percibido como bajo por parte del vestuario. Arda Güler, en particular, no entiende que se mantenga una apuesta incondicional por el inglés mientras otros quedan relegados sin margen de error.

El de Arda Güler no es un caso aislado y que el desgaste interno puede ir a más si no se corrige la dinámica. El talento joven necesita sentirse parte del proyecto, no un complemento circunstancial y en muchos casos, Güler y otros se consideran menospreciados. Así pues, el turco ha sido el último en girarse de espaldas a Álvaro Arbeloa, pero no será el último si el vestuario sigue percibiendo favoritismos. En un club como el Real Madrid, el talento sobra lo que no puede faltar es equilibrio.