El futuro de Jules Koundé sigue siendo una de las carpetas más delicadas del verano azulgrana. El francés aparece entre los nombres con más valor de mercado y una venta importante, por unos 80 millones de euros ayudaría a liberar margen económico para reforzar otras posiciones. Sin embargo, dentro del cuerpo técnico hay una línea roja bastante clara, ya que no se abrirá la puerta sin tener antes una solución preparada.
Y el partido en Valencia habría reforzado todavía más esa idea de cara al mercado. El rendimiento de algunas alternativas dejó sensaciones que obligan a mantener prudencia con una posición especialmente sensible para Hansi Flick.
Flick cree que todavía le falta mucho recorrido
Dentro del club existe mucha ilusión con el crecimiento de Xavi Espart y con el potencial que se le atribuye a medio plazo. Nadie discute que tiene condiciones para acabar teniendo un papel importante en el primer equipo. Pero una cosa es el potencial y otra muy distinta asumir responsabilidades en una temporada donde el Barça quiere competir por todos los títulos.
Después de un encuentro en el que no estuvo especialmente acertado ante el Valencia, la sensación que gana fuerza sería que todavía necesita tiempo, minutos y evolución antes de convertirse en una alternativa estable para el lateral derecho. Eso cambia completamente el escenario alrededor de Koundé. Porque Flick entiende que perder a uno de los jugadores más fiables de la defensa sin incorporar una pieza preparada sería asumir demasiado riesgo.
Dumfries aparece como una de las opciones más interesantes
Ahí es donde vuelve a entrar el nombre de Denzel Dumfries. El internacional neerlandés ya fue relacionado anteriormente con el Barça y sigue siendo visto como un perfil muy interesante para cubrir ese tipo de posición. Potencia física, recorrido ofensivo y experiencia internacional son aspectos que encajan con lo que busca el entrenador alemán. Además, una operación alrededor de los 30 millones permitiría encontrar una solución inmediata sin entrar en cifras completamente fuera del alcance del club.
Eso no significa que Dumfries sea el único candidato ni que exista una negociación avanzada. Lo que sí parece cada vez más claro es el orden que maneja Flick, primero asegurar el sustituto y después decidir si Koundé sale. Porque el técnico está dispuesto a aceptar una venta dolorosa si beneficia al proyecto. Lo que no quiere es descubrir en septiembre que ha perdido un titular sin haber encontrado todavía quién ocupe su sitio.
