El mundo del fútbol no está preparado para despedirse de Leo Messi. Por suerte, el fin de su carrera no parece estar cerca todavía. Sin embargo, las últimas páginas de la historia del mejor jugador de todos los tiempos se están escribiendo y el próximo 4 de septiembre, uno de sus capítulos más bonitos puede poner punto final. Argentina vivirá, seguramente, el último baile de su capitán en casa, tal y como ha confirmado el mismo jugador.

"Va a ser un partido muy especial para mí porque es el último de eliminatorias"

Un eterno Leo Messi rescató y llevó a la final de la Leagues Cup a Inter Miami con un nuevo recital el pasado jueves ante Orlando en 'el Clásico del Sol'. En una entrevista con Apple TV tras el partido, el argentino declaró que el de la próxima semana podría ser su último partido como local con la selección. "Sí, va a ser especial, va a ser un partido muy especial para mí porque es el último de eliminatorias. No sé si después habrá amistosos o más partidos" aseveró 'La Pulga', con la voz entrecortada y visiblemente emocionado.

Así pues, el partido ante Venezuel del próximo 4 de septiembre va a estar cargado de emoción para un Messi que no estará solo: "Me va a acompañar mi familia, mi mujer, mis hijos, mis padres, mis hermanos... Lo vamos a vivir de esa manera. Después no sé qué pasará, pero vamos con esa intención".

La historia de Messi con Argentina

Desde hace un tiempo, ir con Argentina es sinónimo de felicidad y alegría para Leo Messi. No obstante, su trayectoria en la selección no ha sido siempre un cuento de hadas. Ni mucho menos. Su debut el 17 de agosto de 2005 ante Hungría fue toda una pesadilla: expulsión a los 45 segundos. Luego, si bien es cierto que conquistó el Mundial Sub 20 en el año 2005 y el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, a Messi le tocó vivir momentos muy duros con la albiceleste durante muchos años.

En 2007, Argentina fue goleada por Brasil en la final de la Copa América (3-0), pero sí hay alguna etapa de infausto recuerdo para Messi en la selección, es la que tuvo lugar entre 2014 y 2016. Tres finales perdidas de manera consecutiva y a cada cual más cruel, en la prórroga ante Alemania (final Mundial de Brasil 2014) y en penaltis, por partida doble, ante Chile (finales Copa América 2015 y 2016). La frustración llevó a Messi a dejar la selección, pero, por suerte, durante solo unos meses.

Finalmente, el 11 de julio de 2021, Messi rompió la maldición, proclamándose campeón de la Copa América, ante Brasil y en Maracaná. Desde entonces, el resto es historia: campeón del Mundo (2022) y bicampeón de América (2024), además de ganar la Finalíssima ante Italia en 2022.