El centro del campo del Real Madrid vuelve a situarse en el epicentro del debate de planificación deportiva blanca. En un equipo donde la acumulación de talento es lo normal, cada movimiento de mercado exige que se mida con extrema precisión. En este sentido, aparece un nombre que condiciona cualquier posible operación de calado y es el de Eduardo Camavinga. El internacional francés, a pesar de no ser un jugador que haya dejado de contar, es considerado una de las piezas más fácilmente vendibls en el mercado de verano.
La cuestión surge en paralelo a las especulaciones que vinculan a Vitinha con el radar del Real Madrid. El mediocentro portugués encaja a la perfección con lo que necesita un equipo que hace demasiado que navega sin un timón. Sin embargo, incorporar un perfil de este tipo no depende únicamente del interés técnico o del músculo financiero, sino de hacer hueco en una plantilla ya plagada de centrocampistas.
Un problema de encaje, no de talento
El Real Madrid cuenta con una densidad de jugadores extraordinaria en la medular, lo que reduce drásticamente los márgenes de maniobra a la hora de hacer entrar a un jugador nuevo, por diferente que pueda llegar a ser su perfil. Aquí es donde el nombre de Camavinga adquiere relevancia. Su perfil, edad y valor de mercado lo convierten en un activo clave al que el Madrid puede tratar de dar salida a cambio de un importante ingreso.
No se trata de una cuestión de rendimiento deficiente ni de pérdida de protagonismo deportivo. Camavinga sigue siendo considerado un futbolista de enorme proyección y utilidad táctica. Pero en un club como el Real Madrid, eso no siempre es suficiente y si su salida puede permitr que llegue un crack como Vitinha, la cosa se complica.
La postura de Camavinga complica el escenario
El elemento que tensiona la situación es la negativa del futbolista a contemplar una salida. Camavinga mantiene que quiere consolidarse como un pieza importante dentro del proyecto madridista. Según fuentes cercanas, no se plantea cambiar de aires y se siente importante dentro del equipo. Por otro lado, sabe que resistencia reduce las alternativas de fichar a un Vitinha que llegaría difrectamente al once titular, algo que se ha convertiudo en un problema para el Real Madrid.
Así pues, a pesar de que en Chamartín tienen muy claro que el jugador a fichar no es otro que Vitinha, también saben que la continuidad de Camavinga es un obstáculo que hace que la llegada del luso sea casi imposible en estos momentos.
