Thibaut Courtois forzó para regresar antes de lo previsto de su última lesión, y a pesar de no estar al 100% y de tener algunas molestias, quiso jugar el Clásico. No quería dejar a sus compañeros tirados, y mostró una actitud envidiable, ejerciendo como uno de los líderes del Real Madrid. Y aunque no estuviera en su mejor momento, volvió a demostrar que es el mejor portero del planeta, con varias intervenciones de mérito, para evitar una goleada más escandalosa.
No se le puede reprochar nada, y no pudo hacer mucho más en los goles recibidos. Es de lo poco salvable, una temporada más, en el desastroso año que han vivido en el Santiago Bernabéu, donde es evidente que hacen falta muchos cambios internos. El ‘10’ es el primero que se ha mostrado francamente decepcionado con el proyecto que existe, e incluso se ha llegado a plantear un cambio de aires, para marcharse a un destino exótico como la Saudi Pro League.
Ha recibido ofertas muy llamativas desde el punto de vista económico, con varias entidades dispuestas a ponerle mucho dinero encima de la mesa para convencerlo. Sin embargo, el guardameta belga respetará el contrato que tiene firmado, que expira en 2027. Tan solo espera que la llegada de un nuevo entrenador sirve para que las cosas cambien, y que la actitud de sus compañeros mejore. Porque no tolera comportamientos como el de Raúl Asencio.
Tenía una magnífica oportunidad para reivindicarse después de varias semanas desaparecido, por su presunta mala relación con Álvaro Arbeloa, que filtraron en el diario ‘Marca’. La lesión de Dean Huijsen en el calentamiento le permitió entrar en el once inicial, y podía aprovechar para dar un golpe encima de la mesa, y demostrar que merece continuar en las filas del Madrid, y teniendo un papel protagonista. Por desgracia, se quedó muy lejos de cumplir con las expectativas.
Estuvo desastroso, y salió retratado por el gol de Ferran Torres, en el cual se le puede ver claramente andando.
Courtois, muy enfadado con Asencio
Y las cámaras de televisión captaron a Courtois muy enfadado con Asencio, y con el resto de compañeros de la defensa, por su pasividad a la hora de defender en el segundo gol del Barça, y en otras acciones de peligro.
Sin duda alguna, la retaguardia es una de las principales zonas donde el Madrid tiene que encontrar una solución.
