Hansi Flick ha identificado a Ebrima Tunkara como el siguiente gran proyecto de La Masia y ha pedido al Barça que lo proteja antes de que la expectación se convierta en presión. El técnico quedó sorprendido por su rendimiento durante la pretemporada y considera que, con 16 años, posee cualidades suficientes para acercarse al primer equipo sin quemar etapas y sin demasiadas prisas.
Tunkara nació en Gambia, creció futbolísticamente en Catalunya y llegó muy joven a la cantera blaugrana. Es zurdo, potente, rápido y puede actuar como mediapunta o partir desde una banda. Flick valora especialmente que no necesite intervenir constantemente para resultar peligroso, conduce con decisión, rompe líneas y entiende cuándo debe acelerar cerca del área rival.
Flick quiere evitar otro caso condicionado por las prisas
El entrenador sabe que la comparación con Lamine Yamal aparecerá inevitablemente, pero quiere impedir que se convierta en una obligación. Lamine respondió de forma extraordinaria desde el primer día, aunque su evolución no puede utilizarse como medida para todos los jóvenes. Tunkara necesita entrenar con los mayores, competir en categorías formativas y asumir minutos sin cargar con expectativas desproporcionadas.
La protección solicitada incluye controlar su exposición pública, evitar que encadene demasiados partidos y diseñar un plan físico adaptado a su edad. También pretende que el club cierre cualquier debate sobre una salida. Tunkara renovó hasta 2029 y se siente identificado con el Barça, pero varios equipos conocen su potencial y podrían ofrecerle un camino aparentemente más rápido hacia el fútbol profesional.
La otra joya de Mataró ya ha convencido a Flick
El vínculo con Mataró refuerza inevitablemente el paralelismo con Lamine. Ambos crecieron lejos de los focos antes de llegar a La Masia y destacan por una personalidad competitiva poco habitual. Sin embargo, Tunkara presenta un perfil diferente: puede recibir entre líneas, proteger el balón, aparecer como interior ofensivo y atacar el área desde segunda línea con una potencia extraordinaria.
Flick no pide convertirlo inmediatamente en titular, sino garantizar que nadie frene su desarrollo ni lo utilice para alimentar titulares. Durante la concentración en Inglaterra lo señaló entre los jóvenes que más lo habían sorprendido, junto a Orian Goren y Xavi Espart. Esa confianza cambia su estatus. El Barça ya tiene a Lamine Yamal como estrella mundial, pero el técnico cree que debe cuidar al siguiente talento antes de que llegue su explosión. Tunkara seguirá alternando categorías, entrenará con los mayores cuando convenga y tendrá oportunidades cuando toque. La prioridad no es acelerar su debut, sino conseguir que dentro de unos años llegue preparado para quedarse en el club.
