Si hay algo delicado en el Barça, es todo lo que tenga que ver con los jugadores formados en La Masía, son perfiles únicos y a los que se les tiene especial aprecio y a los que es complicado vender. En este caso, Dro Fernández, un joven centrocampista azulgrana que, aunque no entra en los planes inmediatos de Hansi Flick para los grandes partidos, sigue despertando un enorme interés en Europa.

Dro apenas está teniendo minutos, no ha logrado asentarse en la rotación y Flick lo ve todavía verde para asumir responsabilidades en contextos de máxima exigencia. Aun así, el Barça considera que su potencial es enorme y que desprenderse de él ahora sería un error estratégico.

El Manchester City mueve ficha por Dro Fernández

El interés más concreto ha llegado desde el Manchester City, que ya ha trasladado una primera propuesta formal para hacerse con el centrocampista. Según fuentes cercanas, el conjunto de Pep Guardiola ha puesto 15 millones de euros encima de la mesa, una cifra que en el Barça consideran insuficiente. En el City ven en Dro a un proyecto de interior moderno, con capacidad para adaptarse a distintos roles en la medular y crecer en un entorno competitivo como la Premier League.

Dro Fernández

Sin embargo, en el Camp Nou la respuesta ha sido contundente, porque por menos de 30 millones no hay negociación. El club entiende que, tratándose de un canterano, cualquier venta debe generar un beneficio neto importante y reflejar el verdadero valor de mercado del jugador.

Flick no lo ve clave ahora, pero el Barça no lo regala

Aunque Flick no cuenta con Dro Fernández para los partidos de máxima exigencia, eso no significa que el técnico alemán haya pedido su salida. De hecho, el mensaje es que el jugador debe seguir creciendo, aunque sea con un rol secundario, antes de tomar decisiones sobre su futuro. El Barça es consciente de su delicada situación económica, pero también sabe que vender talento joven a precio de saldo ha sido uno de los grandes errores del pasado.

Así pues, por ahora, el mensaje desde el Barça es que hay interés, hay ofertas, pero no intención de vender. Y si alguien quiere llevarse a Dro, tendrá que pagar como si se tratara de una auténtica perla de La Masia.