El Barça ya ha empezado a mover ficha de cara al próximo mercado y tiene claro cuál será su primer objetivo como Joao Cancelo. Tras una cesión que ha dejado unas muy buenas sensaciones, el lateral portugués apunta a regresar al Camp Nou de forma definitiva la próxima temporada. Sin embargo, su incorporación no será sencilla y obligará a tomar decisiones de peso dentro de la plantilla.
Y es que la situación económica del club sigue marcando cada paso que se quiere dar en el mercado. La prioridad es reforzar el equipo, pero siempre dentro de unos márgenes financieros muy ajustados. De este modo, la llegada de Cancelo implica, casi de forma inevitable por la necesidad de generar ingresos a través de ventas importantes.
Dos nombres sobre la mesa
Según las informaciones que llegan desde Sport, hay dos futbolistas que podrían salir para facilitar la operación, como lo son Alejandro Balde y Jules Koundé. Ambos cuentan con buen cartel en el mercado y permitirían al Barça ingresar una cantidad significativa.
La situación de Balde sorprende por su juventud y proyección, pero su valor actual lo convierte en una pieza atractiva para cuadrar cuentas. En el caso de Koundé, su rendimiento irregular y el interés desde la Premier League abren la puerta a una posible salida que ya no se descarta en los despachos.
Hansi Flick asume que se deben tomar decisiones difíciles
La realidad es que Hansi Flick quiere construir un equipo competitivo, pero entiende que no todos pueden formar parte del proyecto si se quiere dar un salto de calidad en ciertas posiciones importantes del equipo. De este modo, el regreso de Cancelo responde a una necesidad táctica clara, especialmente por su versatilidad y capacidad ofensiva desde el lateral que nadie más puede ofrecer. Pero ese movimiento exige sacrificios. Y no menores.
La realidad es que el Barça se mueve en un equilibrio constante entre reforzarse y sobrevivir económicamente. Cada fichaje importante lleva asociado una o varias salidas. Así pues, mientras Cancelo se acerca al Camp Nou, en los despachos ya se preparan decisiones delicadas. Dos nombres importantes sobre la mesa y una certeza: para que uno llegue, otros tendrán que hacer las maletas.
