La segunda semana de tests de Fórmula 1 en Baréin ha arrancado con la mirada puesta en los favoritos, pero también con preocupación en Silverstone. Mientras Red Bull y McLaren han marcado el ritmo en el primero de los tres días previstos, la atención se centra en Fernando Alonso, llamado a recuperar el terreno que Aston Martin ha cedido en una jornada complicada. El trazado de Sakhir debía servir para dar un paso adelante tras el primer contacto en Barcelona, pero el balance inicial del conjunto verde deja más dudas que certezas y obliga a reajustar la hoja de ruta.
Red Bull y McLaren mandan, Aston Martin se para pronto
Max Verstappen ha sido el piloto más activo, con 136 vueltas y una segunda posición en la tabla de tiempos solo superada por Lando Norris (1:34.669). McLaren ha confirmado las buenas sensaciones con Oscar Piastri quinto y más de un centenar de giros acumulados entre los dos monoplazas. Ferrari también ha mostrado solidez con Charles Leclerc dentro del Top 3. En cambio, Aston Martin ha sido el equipo con menos rodaje. Lance Stroll solo ha podido completar una treintena larga de vueltas antes de que una “anomalía en los datos” obligara a detener el programa previsto. El coche no volvió a pista y los comentarios sobre un posible contratiempo relacionado con la unidad de potencia han incrementado la inquietud, también por la falta de continuidad en el trabajo.
Alonso, clave para recuperar rodaje y fiabilidad
En este escenario, Alonso asumirá el protagonismo en la segunda jornada. El plan inicial ya preveía que el asturiano pilotara el AMR26, pero ahora su trabajo adquiere una dimensión diferente: sumar kilómetros, validar sistemas y, sobre todo, ofrecer referencias claras sobre el comportamiento real del coche. Sin rodaje no hay base para desarrollar, y a poco más de tres semanas del inicio del campeonato, cada hora en pista es oro. El equipo ha asegurado que está realizando comprobaciones preventivas para entender el origen exacto del problema antes de reanudar la actividad con normalidad y recuperar el programa previsto.
El contexto general tampoco facilita lecturas definitivas. El viento ha soplado con fuerza en Sakhir y ha provocado fallos puntuales de pilotaje, aunque sin consecuencias graves. Las nuevas regulaciones han estirado la parrilla y los tiempos aún están lejos de las poles de la temporada pasada, pero la fiabilidad ya es un factor clave. Si Red Bull y McLaren han comenzado con solidez, Aston Martin necesita que Alonso convierta el segundo día en un punto de inflexión. Todavía es pronto para encender alarmas, pero Bahréin marcará si el optimismo de la presentación se transforma en competitividad real o en una pretemporada de resistencia, con trabajo extra desde el primer momento
