Con la destitución de Xabi Alonso, y la llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo, inicia una nueva era en el Real Madrid. Florentino Pérez no ha querido confirmar si tan solo será una solución temporal, o si apostará de forma definitiva por el nuevo entrenador, al menos, hasta el 30 de junio. Todo dependerá de los resultados y de las sensaciones que deje el equipo en las siguientes semanas, donde estarán obligados a mejorar notablemente.
Los jugadores han ganado la particular guerra que tenían contra el técnico vasco, que desde el primer día se encontró con muchas dificultades para trabajar de la manera que le gustaría. No firmaron a los futbolistas que pidió, siendo el de Martín Zubimendi el ejemplo más claro, y tuvo muchas discusiones con algunos pesos pesados, como Vinícius Júnior, Fede Valverde o Jude Bellingham, sin contar con el respaldo del presidente ni de nadie.
El nuevo inquilino del banquillo del Santiago Bernabéu es de un perfil muy similar, y nunca ha dudado a la hora de asegurar que su referente y su ejemplo a seguir es José Mourinho. De modo que podemos esperar que también imponga un estricto código de conducta, y no permita ningún acto de indisciplina. Por si acaso, así se ha encargado de comunicárselo al capitán, Dani Carvajal, quien fue su compañero durante varias campañas, y su rival por la titularidad.
Arbeloa ha querido dejar claro que no le temblará el pulso a la hora de tomar decisiones dolorosas, y de dejar como suplente a los cracks que no hagan méritos en el terreno de juego. A diferencia de Alonso, quien al final no cumplió con su palabra y se vio superado por la presión mediática y perdió poder, el ya ex entrenador del filial no tendrá ningún problema a la hora de poner en el terreno de juego a los futbolistas que verdaderamente se esfuercen al máximo.
Un mensaje directo para todas las piezas del Madrid que han generado constantes dolores de cabeza, y han estado en el punto de mira por su implicación y su nulo compromiso.
Arbeloa confía en remontar la situación
Arbeloa tuvo una charla telefónica con Carvajal, que se ha filtrado en algunos medios, y donde no solo le expuso los métodos de trabajo que tiene, sino que también comunicó su ilusión por dirigir al Madrid.
Ha cumplido un sueño, y confía plenamente en remontar la situación, y conseguir que vuelvan a ser un equipo regular y temible, que ilusione a la afición.
