El futuro de Rodrygo vuelve a situarse en el centro del debate en el Real Madrid. En el nuevo escenario liderado por Álvaro Arbeloa ha dejado claro que el futuro del brasileño no es su prioridad, una decisión que provocaría directamente la salida del atacante brasileño. Sin embargo, esa postura choca de frente con una orden clara llegada desde más arriba, porque Jürgen Klopp no quiere que su venta se produzca bajo ningún concepto.

Arbeloa considera que Rodrygo no encaja en el perfil que quiere para la banda derecha. El técnico apuesta por futbolistas diferentes y que le dan mayor confianza. Además, tiene claro que Vinicius es intocable y debe ser siempre el referente ofensivo partiendo desde la izquierda, lo que deja a Rodrygo en una posición secundaria dentro de su once ideal.

Arbeloa no lo ve imprescindible en su proyecto

Desde el entorno del cuerpo técnico se apunta a que Arbeloa ya ha propuesto alternativas para esa demarcación, perfiles distintos que permitirían un ataque más equilibrado y sin Rodrygo. El brasileño, aunque es valioso, no termina de convencer por su irregularidad y por no ofrecer, a su juicio, un rendimiento sostenido en los partidos grandes.

Rodrygo Real Madrid

Esta visión ha llevado al técnico a sugerir su venta como una operación estratégica, tanto deportiva como económica. Rodrygo tiene mercado, su valor sigue siendo alto y una salida permitiría liberar masa salarial y espacio para nuevas incorporaciones. Sin embargo, esta propuesta ha encontrado un muro infranqueable si en el club miran más allá de este mes de enero.

Klopp frena cualquier intento de salida

Jürgen Klopp, por su parte es claro. El técnico alemán exige la continuidad de Rodrygo y ha trasladado que es uno de los jugadores con los que cuenta de manera prioritaria si llega en junio. Klopp valora mucho la calidad del ex del Santos y lo quiere en su equipo, considera que es diferencial. De hecho, desde el entorno del club se asegura que Rodrygo es uno de los futbolistas favoritos de Klopp dentro de la plantilla actual. De modo que si no se vende al brasileño no va a ser por contradecir a Arbeloa, sino que será para tener contento al entrenador que se quiere fichar.

Así pues, el pulso interno está servido. Arbeloa puede no contar con Rodrygo como pieza clave, pero la última palabra la tiene Klopp, y para el alemán, el brasileño no se vende.