El nombre de Ansu Fati vuelve a ganar fuerza en el panorama del fútbol español justo cuando se acerca una de las grandes citas internacionales. Y es que el delantero ha logrado algo que parecía complicado hace apenas unos meses, como recuperar sensaciones, continuidad y, sobre todo ese gol que lleva en la sengre. Su rendimiento en el Monaco no está pasando desapercibido por nadie.
Después de una etapa marcada por las dudas, las lesiones y la falta de protagonismo, el atacante ha dado un paso al frente en la Ligue 1. Ha recuperado la confianza, la chispa y ese instinto goleador que siempre le ha diferenciado de los demás delanteros nacionales. Sus números lo avalan y su impacto en el equipo empieza a ser determinante en cada jornada.
El rendimiento que presiona a Luis de la Fuente
Con 11 goles en la liga francesa, Ansu Fati se ha colocado entre los delanteros españoles más en forma del momento. Pero más allá de la cifra absoluta, lo que realmente destaca es su promedio de goles por minutos, uno de los más altos entre los atacantes nacionales. Cada aparición suya tiene peso real en el marcador.
De este modo, su candidatura para regresar a la selección española gana argumentos. Luis de la Fuente sigue de cerca su evolución, consciente de que necesita perfiles diferenciales en ataque. Y es que Ansu ofrece algo que no abunda con su capacidad para definir con muy poco y decidir partidos en acciones aisladas.
El sueño de volver a juntarse con Lamine Yamal
En este contexto aparece otro nombre clave: Lamine Yamal. La joven estrella del Barça se ha consolidado como uno de los grandes referentes ofensivos de España, y la posibilidad de verlos juntos vuelve a generar ilusión. Ya compartieron vestuario y su conexión dejó detalles que invitan a pensar en una sociedad peligrosa.
La realidad es que Ansu espera esa llamada. Quiere formar parte del grupo que compita en el Mundial y siente que ha hecho méritos suficientes para entrar en la lista. Su momento es ahora y su rendimiento lo respalda con hechos, no solo con expectativas. Así pues, la decisión final está en manos de De la Fuente. El seleccionador deberá valorar si apuesta por el estado de forma actual o mantiene su bloque habitual. Mientras tanto, Ansu Fati sigue haciendo lo único que puede hacer, marcar goles y enviar un mensaje claro desde Francia.
