Carlo Ancelotti está empezando a perder la paciencia con Eduardo Camavinga, hasta el punto de plantearse ya si no sería mejor para todos que el centrocampista francés saliera cedido del Real Madrid, para acabar de formarse. Y es que Camavinga certificó contra el Valencia un nivel muy alejado de la élite.

Con el partido resuelto, Ancelotti le dio a Camavinga el último cuarto de hora y la respuesta del francés fue muy negativa. El jugador salió al campo acelerado, haciendo que el juego del equipo cayera en picado. Además, Camavinga pudo acabar expulsado, por su ímpetu excesivo en las acciones divididas, hasta convencer a Ancelotti de que no está listo para jugar en el Real Madrid. Todo ello llegó al entorno del club blanco, que ya empieza a preguntarse si el fichaje de Camavinga no fue demasiado precipitado.

Carlo Ancelotti Camavinga Real Madrid EFE

Carlo Ancelotti y Eduardo Camavinga, en un partido del Real Madrid / EFE

Camavinga está muy verde

Y es que parece complicado que Camavinga vaya a jugar partidos importantes lo que resta de temporada. El Real Madrid tiene muchas esperanzas depositadas en el jugador, que tiene una clase y una calidad fuera de toda duda. El problema es que Camavinga está verde, le falta rodaje, y el Madrid no le puede dar esos minutos de oro. Ancelotti, pues, ya ha dejado caer que quizás lo ideal sería una cesión, teniendo en cuenta, además, de que Modric y Kroos siguen jugando a un nivel muy alto.

Florentino Pérez no descarta que Camavinga salga cedido, aunque la prioridad es que se tenga paciencia con el francés y que vaya jugando partidos de menores exigencias o tramos finales de enfrentamientos decididos. En este sentido, la confianza de que Camavinga acabará siendo una estrella mundial está fuera de toda duda.

Camavinga Real Madrid EFE

Eduardo Camavinga llegó al Real Madrid el pasado verano procedente del Rennes / EFE

Florentino pide paciencia con Camavinga

Uno de los grandes problemas de Eduardo Camavinga es que cuando salta al campo quiere hacer muchas más cosas de las que pide el partido. Ello le lleva a perder muchos balones y a ir demasiado al límite en la presión, haciendo muchas falta y viendo muchas tarjetas. En dos de sus últimos tres partidos fue amonestado, lo que le llevó a estar sancionado contra el Getafe por acumulación de amarillas, a pesar de ser un futbolista que juega poco. 

La inversión que el Real Madrid llevó a cabo por Camavinga fue importante, por lo que Florentino Pérez le ha pedido a Carlo Ancelotti que tenga paciencia. Eso no implica que el Real Madrid se acabe planteando una cesión sin opción de compra de ningún tipo. El madridismo tiene muchas esperanzas depositadas en el francés.

 

Imagen principal: Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid, protestando una acción / EFE