Carlos Alcaraz llegará al Barcelona Open Banc Sabadell en un momento de máxima exigencia. El tenista murciano ha perdido este domingo la final del Masters 1000 de Montecarlo contra Jannik Sinner por 7-6 y 6-3 y, de rebote, también ha cedido el número 1 del ranking ATP. La derrota no solo le ha escapado el título en el Principado, sino que ha cerrado 22 semanas de liderazgo mundial. Alcaraz ha empezado bien el partido, con ventaja en ambos sets, pero no ha podido sostenerlo ante un rival en plena racha y muy sólido en los momentos decisivos. El murciano ha llegado a ponerse 2-0 en la primera manga y 3-1 en la segunda, pero Sinner ha vuelto una y otra vez hasta darle la vuelta al duelo. En una jornada marcada por el viento, el cielo cubierto y una pelota más pesada de lo que acostumbra a favorecer el juego de Alcaraz, el italiano ha sido más regular y ha aprovechado mejor el servicio.

Barcelona, primer escenario para reaccionar

Con este panorama, el Barcelona Open Banc Sabadell se convierte en la gran oportunidad inmediata de reacción para el murciano. Alcaraz aterriza en Barcelona tocado por la derrota, pero con margen para recuperar sensaciones en un torneo que conoce perfectamente y que ya ha ganado en dos ocasiones, los años 2022 y 2023. Esta vez, sin embargo, no lo hará como número 1 del mundo. Sinner le ha quitado el liderazgo, a pesar de que el italiano no participará en el torneo barcelonés, de modo que todo el foco recaerá sobre el tenista murciano. Solo le sirve ganarlo si quiere recuperar el número 1. El debut está previsto para el martes ante un rival procedente de la fase previa, un escenario que, en teoría, le debe permitir arrancar sin un examen mayúsculo. Después, si supera este primer partido, tendrá descanso el miércoles antes de afrontar los octavos de final.

Carlos Alcaraz, en un partido del Barcelona Open Banc Sabadell / Foto: Montse Giralt

Un camino exigente hacia el título

El cuadro, en cualquier caso, no le ha reservado un trayecto cómodo. Si supera el estreno, Alcaraz se podría enfrentar en octavos con Sebastián Báez o Tomáš Macháč, dos rivales capaces de complicar cualquier partido sobre tierra batida. Más adelante, en unos hipotéticos cuartos de final, aparecería Andrey Rublev, mientras que en semifinales el rival más probable sería Alex De Minaur. Al otro lado del cuadro, Lorenzo Musetti se perfila como el principal aspirante a llegar a la final. Es decir, el murciano parte como uno de los grandes favoritos, pero el camino hacia el título está lleno de obstáculos. Además, el torneo ha perdido dos piezas importantes antes de empezar: Félix Auger-Aliassime y Casper Ruud, campeón de la edición de 2024, no estarán por problemas físicos. Todo ello deja una edición abierta, pero también muy exigente para un Alcaraz que llega con la presión de tener que volver a levantar cabeza enseguida.

Por eso, su equipo ha dibujado una hoja de ruta muy clara para llegar en las mejores condiciones posibles al debut. Después de la final de Montecarlo, Alcaraz hará reposo este domingo en Mónaco y no será hasta el lunes que viajará hacia Barcelona. Tampoco tiene previsto entrenarse en las pistas del ReIal Club de Tennis Barcelona antes del estreno, con la voluntad de ahorrar energías en una semana que puede ser larga y exigente. El recuerdo de los problemas físicos que ya han condicionado otros tramos de su temporada continúa muy presente, y el cuerpo técnico no quiere correr riesgos innecesarios. Así pues, Alcaraz llega al Barcelona Open Banc Sabadell sin el número 1 y después de un golpe duro en Montecarlo, pero también con un mensaje muy claro: Barcelona es el lugar ideal para reaccionar, recuperar confianza y volver a recuperar el trono.