"Soy actor, he hecho teatro musical infantil y de figurante en Plats Bruts". Cesc Cornet (Anglès,1979) no es solo un escritor de éxito de novela negra, es un hombre polifacético que compagina el trabajo de maestro con el de escritura de libros. La primera novela que escribió #FinsAquí, se reeditó tres veces en dos meses y fue nominada a mejor novela en el Festival de Novela Negra de Lloret (2022). Con la segunda novela, Vides en cercle, ganó el Premio Vilassar de Noir 2022 y fue nominada a mejor novela negra en catalán en el festival València Negra (2023). Con On és la Marta?, seguida de su continuación, On és la Júlia?, se inició en la literatura juvenil. Ahora publica Les ombres que ens acompanyen (Columna), su quinta novela. Se trata de una propuesta ambientada entre Barcelona y Vizcaya que parte de tres hechos sin ninguna conexión aparente: un extraño accidente de coche, la desaparición de una popular presentadora de televisión y el hallazgo de un cadáver en la casa de un prestigioso cirujano. Cornet se reconoce como un apasionado del género negro, (el 98% de los libros que lee son thrillers), explica que "esta novela se basa en las casualidades macabras de la vida". No ha aparcado la docencia, porque le apasiona su trabajo, aunque admite que le gustaría vivir exclusivamente de la escritura. En esta entrevista hablamos de las claves del éxito de la novela, de las casualidades inexplicables de la vida, de su faceta de actor y de cómo vive el éxito después de que, con poco más de dos meses, el libro vaya por la cuarta edición.
¿Cómo te lo has hecho para conseguir este ritmo trepidante?
Como todo thriller, son capítulos cortos, está escrito en presente, y sobre todo porque hay muchos personajes a los que les pasan muchas cosas, el ritmo va muy rápido. Sí que es verdad que doy muchos momentos al lector para que pueda respirar y asimilar todo lo que está pasando.
La clave para que enganche tanto es la diversidad de personajes. Yo soy antinovela de un solo protagonista y un antagonista
¿Por qué crees que está funcionando tan bien?
Porque es una super novela. (Nos reímos). Está funcionando muy bien porque yo siempre escribo lo que a mí me gustaría leer. Escribo para que la gente se lo pase bien. Que cuando una persona coja este libro, se olvide un poco de su vida.
Con un par de meses te has plantado en la cuarta edición. ¿Cómo ha sido?
Ha sido increíblemente rápido. A principios de febrero ya salió la segunda edición. Al cabo de dos semanas me llama la editora y me dice que hay una tercera. Y justo la semana después me envía un mensaje y me dice «Necesito llamarte para hablar contigo». Y yo le dije «¿Una cuarta no? Ja, ja, ja». Y cuando le llamé, me dijo: «Cuarta edición». Es que se están reservando mucho, ¡están volando!
No soy el Dicker catalán, yo soy Cesc Cornet
¿Cuál es la clave para que enganche tanto?
Es la diversidad de personajes. Yo soy antinovela de un solo protagonista y un antagonista. A todos los personajes les doy una vida, unas relaciones entre ellos y, sobre todo, hago personajes que tú te podrías encontrar en tu día a día. Huyo mucho de estereotipos, que los hay que funcionan, pero a mí no me gustan.
¿Cuáles son tus referentes literarios? ¿Qué autores te han influido? ¿Lees solo thrillers?
El 98 % de lo que leo es novela negra. Ahora leo mucha novela negra de autores catalanes o españoles; había tenido mi época de leer novelas nórdicas, como mucha gente. Sonará muy pedante, pero no me influye nada, intento huir de cualquier cosa que he leído. No soy el Dicker catalán, yo soy Cesc Cornet. Y muchos lectores me lo dicen: “Tienes un sello personal que atrapa mucho, que es muy tuyo; cuando empiezas a leer una novela, se nota que es tuya”. Pero referentes de decir que me gustaría parecerme a alguien, no los tengo.
Quería que fuera como un sudoku convertido en novela, y que para el lector fuera imposible o casi imposible que supiera qué estaba pasando
Joël Dicker acostumbra a mezclar muchas tramas entre sí. ¿Tú por qué has decidido mezclar estas tres tramas?
Yo las he mezclado porque para mí cada novela es un juego. Tuve unos tres o cuatro meses de preparación antes de escribir la primera palabra porque quería que fuera como un sudoku convertido en novela, y que para el lector fuera imposible o casi imposible que supiera qué estaba pasando. Alguien lo ha pillado, pero muy poca gente.
¿Te imaginas una adaptación cinematográfica?
Mis novelas tienen un ritmo muy cinematográfico. La película ya existe porque yo la tengo dentro de la cabeza y lo único que hago es transformarla en una novela. Por eso está tan bien hilado. Mi época de actor me ha ayudado mucho también a poder crear personajes, imaginarme las escenas y todo eso.
No sabía que eras actor, también.
Sí, hice cinco años de teatro, algún anuncio, alguna peli y después me hice funcionario.
Lo que me hace ilusión es cuando me dicen “Eres un cabrón”
¿En qué película te podemos ver?
Tuve unas frases en la película Habitación de Fermat que salía Alejo Sauras, Santi Millán y Elena Anaya. También he hecho mucho teatro musical infantil y he hecho de figurante en Plats Bruts.
Soy actor, he hecho mucho teatro musical infantil y de figurante en Plats Bruts
¿Por qué dejaste el teatro?
Yo había dejado la carrera de magisterio para dedicarme a la interpretación, pero es muy dura, la interpretación. Empecé a dar clase de teatro con niños, me gustó mucho, y decidí terminar la carrera de magisterio. He estado muchos años haciendo de maestro; ahora estoy de maestro, pero en los servicios educativos. Mi trabajo me gusta mucho.
¿Recuerdas alguna anécdota divertida de los rodajes de Plats Bruts?
Yo hacía de figurante fijo, estaba en el bar, el típico que tiene una frase, tenía dieciocho años. Han pasado 30 años, qué bestia. Era muy divertido, pero ya ni me acuerdo. Todavía vivía en el pueblo, tenía que coger un coche y después un autobús para llegar a TV3, o sea, no lo hacía por el sueldo, porque cobraba poquísimo, pero fue una experiencia muy guay.
He hecho un epílogo histórico
¿Mantienes el contacto con algunos de los actores? ¿Les has podido hacer llegar el libro?
No. No tengo ningún contacto porque, evidentemente, era figurante. Ahora tengo más contacto con escritores, porque una vez entras en este mundo, vas conociendo gente y es guay saber que los escritores la van leyendo. Agnès Marquès se lo ha leído y le ha gustado mucho, a Pep Prieto también le encantó, a Martí Gironell, a Oriol Canals. Es guay que la gente del sector también valore lo que has escrito.
¿Te han dicho algo que te haya hecho especial ilusión?
Lo que me hace ilusión es cuando me dicen “Eres un cabrón”. Tiene un final muy bestia. Al principio no existía, pero hablando con la editora me dijo: "Deberíamos hacer un epílogo para cerrarla", y pensé, ¿quieres un epílogo? Tendrás un epílogo. Y he hecho un epílogo histórico.
¿Te han llegado a hacer alguna oferta para llevar la novela al cine?
Me contactó una productora que se lo está mirando. Pero los tiempos son muy lentos.
¿Te has inspirado en algún crimen real?
No, yo soy muy de true crime y, precisamente, como he visto muchos, se te quedan en tu inconsciente y podría ser que algo apareciera por ahí. Pero no me he inspirado en hechos reales, de hecho, le doy muchas vueltas a la cabeza para conseguir crear una trama que yo no haya leído nunca. Normalmente, cuando hago toda la primera escaleta, que sería la que un lector normal tiraría, la elimino toda. Porque esa es la que un lector normal averiguaría.
La trama transcurre en Barcelona y en Vizcaya. En Barcelona has vivido, eres de aquí. ¿Qué relación tienes con Vizcaya?
Ninguna, pero esta novela se basa en las casualidades macabras de la vida. Quería hablar de eso porque yo he vivido una casualidad muy bestia en mi vida, y quería escribir una novela de casualidades macabras. Y en cuanto a Vizcaya, es más interesante que te aleje los personajes geográficamente; necesitaba un espacio próximo como para llegar en coche, y un pueblecito al que se llegara por una carretera estrecha y sinuosa. He elegido Elantxobe, que no he estado nunca, pero he hablado con mucha gente de allí.
Esta es la más madura, es la que he escrito con más experiencia
¿Cuál es esta casualidad tan bestia que has vivido?
Yo tengo dos hijos adoptados, que son hermanos biológicos de adopción nacional, y cuando uno nació, fue con una familia de urgencia, que es una familia que lo cuida antes de que vayan en adopción, y la niña fue con otra familia de urgencia. Pues yo cambié de trabajo después de doce años de trabajar en la misma escuela, y cuando le explicaba a mi compañera de trabajo que conocería al hijo que acababa de adoptar, que se llama Adrià, me dijo: “¿Pero ahora dónde está? Ahora está en una familia de urgencia, le dije. Y añadió: “Ostras, qué gracia, yo tengo una vecina que también hace de familia de urgencia, y ahora tiene una niña muy mona”. Pues esta niña sería mi futura hija. Cuando fui a conocer a Evi, me encontré a esta compañera de trabajo en el ascensor y me dijo «Ostras ¿te acuerdas de aquella niña de la que te hablaba? Es la que tú conocerás ahora». Claro, me hablaron de mi hija antes de conocer a mi primer hijo. Y allí pensé, tengo que hacer una novela de las casualidades, pero claro, casualidades macabras porque es una novela negra.
Esta es la quinta novela. ¿Es la mejor de las cinco?
Es la más madura, es la que he escrito con más experiencia. Cuando tú vas escribiendo, sabes qué gusta, qué no gusta, qué funciona, qué no funciona, cuáles son aquellos ganchos que sorprenden más... También dominas ya más tu manera de escribir, sabes buscar los puntos fuertes de unos personajes, sabes darle profundidad.
Hasta ahora no has podido vivir solo de escribir. ¿Quizás a partir de ahora sí?
Me gustaría mucho, pero se tienen que vender muchos libros. Solo ganamos el 10% de un libro, y es poco. A mí me encantaría vivir de esto; yo me imagino levantarme por la mañana, escribir toda la mañana, ir a buscar a los niños al cole, volver a escribir...
¿Cómo son tus rutinas de escritura?
Compaginar los dos trabajos cada vez se me está haciendo más difícil, porque cuando escribes novelas y vas creciendo cada vez hay más entrevistas, hay más firmas, hay más charlas y es complicado. Sí que es verdad que tengo un marido que me ayuda mucho, que ha estado muchas tardes con los niños. Los niños ya son más mayores, tienen 5 y 7 años, ya son mucho más autónomos. Escribo en el despacho, en silencio absoluto.
¿Estás preparado para la fama?
¡Oh! Mi marido me hizo la misma pregunta el otro día. No creo ni que me llegue la fama. Bueno, me llegará quizás el reconocimiento. Que la gente lo está leyendo, que les gusta. Recibo mucho reconocimiento a través de redes, mucho, y eso me da una energía muy bestia. Fama, no la necesito. No escribo por dinero.
¿Ya tienes escrita la sexta novela?
Sí.
¿Es novela negra?
Siempre, siempre, siempre.
¿Qué me puedes adelantar?
No puedo. Es fuerte, no me dejan. Ahora esto me hace sentir como importante, pero no puedo decir nada.
Para un lector de novela negra no hay nada peor que sentirse engañado
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere escribir por primera vez un thriller?
Que se lo piense mucho, que sea muy metódico y que se apunte todo lo que va escribiendo, todos los detalles, todas las pistas, todos los giros, porque para un lector de novela negra no hay nada peor que sentirse engañado o que no le cierres todos los temas. Yo, cuando llego al final de la novela y me dicen es este, y es un personaje que no me había aparecido en ningún momento, que yo era imposible que lo adivinara, me siento muy engañado. Y cuando hay un tema que no has cerrado, también es un error. Se tiene que cerrar todo y se tiene que justificar muy bien justificado.
