Este domingo por la tarde (a partir de las 00.30 h hora peninsular) se disputa la Superbowl XL de fútbol americano, que este año enfrenta a los Seattle Seahawks (NFC) y a los New England Patriots (AFC), y que se celebrará en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California), con una audiencia global estimada de entre 127 y 150 millones de espectadores. Pero a pesar de que este es uno de los acontecimientos deportivos más importantes del mundo, esta 60ª edición de la gran final de la NFL está marcada por la elección del artista puertorriqueño Bad Bunny para actuar en el llamado halftime show, el espectáculo de la media parte que es uno de los grandes reclamos de este acontecimiento, y que en esta ocasión, ha despertado una expectación que traspasa límites y puede romper récords por la dimensión musical, cultural e identitaria muy simbólica y por la controversia política que la rodea.  Desde que los organizadores anunciaron que Bad Bunny sería el protagonista del espectáculo del descanso de la Superbowl, no ha hecho más que acaparar titulares, cientos de miles de contenidos en las redes y apuestas mediáticas por su actuación en el acontecimiento principal del deporte norteamericano por excelencia, y que ya se la conoce como “la Superbowl más latina de la historia”: será la primera vez que un artista masculino latino actuará en solitario en un halftime show cantando mayoritariamente en español, y representa el ascenso del reguetón y la música urbana latina al mainstream global. Una elección que suscitó una ola de rechazo desde sectores conservadores y las críticas del mismo Donald Trump, que tildó la elección del puertorriqueño de “pésima” y “ridícula”, y “horrible”.

Una elección rodeada de polémica

La secretaria de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Kristi Noem, riñó públicamente a la NFL por su decisión. “Son unos inútiles y nosotros ganaremos”, afirmó. También el asesor del Departamento de Seguridad Nacional, Corey Lewandowski, llegó a decir que “es vergonzoso que hayan decidido escoger a alguien que parece odiar tanto a los Estados Unidos para que les represente en el espectáculo del descanso”. También se le ha criticado que Bad Bunny no sea un artista norteamericano, aunque es un ciudadano de los Estados Unidos por ser portorriqueño, y miembros del gobierno insinuaron incluso una presencia reforzada del ICE en el evento, que en las últimas horas ha ganado peso. Pero a pesar de las presiones de la administración Trump a la NFL, el comisionado Roger Goodell y la liga se mantuvieron fuertes en su elección Benito Antonio Martínez Ocasio (que escogió su nombre artístico de Bad Bunny por una foto de infancia donde aparece con un disfraz de conejo con cara de enfadado), defendiendo su talento y su capacidad “de unir a la gente”. A nadie se le escapa que la NFL busca conectar con más de 70 millones de latinos en los Estados Unidos, potenciando la diversidad en un evento tradicionalmente anglosajón. Pero es que Bad Bunny ha traspasado el mercado latino para convertirse en un icono global: fue el artista más reproducido del mundo en Spotify en 2020, 2021 y 2022 (más de 35.000 millones de streams desde 2015); repitió en 2025 y fue el primer latino en liderar el Global 200 con 100 entradas en el Billboard Hot 100. Acumula más de 54 premios Latin Music Awards; 16 Billboard Music Awards. Primer artista no inglés en ganar el MTV VMA al Mejor Artista (2022).

Llamamientos al boicot en las redes

En las redes, sin embargo, el movimiento MAGA y los sectores conservadores están haciendo llamamientos al boicot y a cambiar de canal (en Estados Unidos la retransmisión oficial es de la NBC (TV principal) y Peacock (streaming), con Telemundo y Universo en español como canales de cobertura en castellano y se ha organizado un espectáculo alternativo organizado por Turning Point USA (la organización del asesinato Charlie Kirk), llamado All American Halftime Show

Críticas a las políticas migratorias de Trump

Bad Bunny ha criticado abiertamente al gobierno de Trump por sus políticas de inmigración. En la entrega de los Grammy de hace seis días, donde hizo historia con el premio grande de la noche, el del álbum del año por DeBÍ TiRAR MáS FOToS, hizo discurso reivindicativo en el que ha condenado las cacerías contra inmigrantes impulsadas por Donald Trump en todo Estados Unidos. "Antes de dar gracias a Dios, diré: fuera ICE", declaró el artista. Cuando anunció la gira mundial DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour explicó que había excluido a Estados Unidos por su preocupación por las deportaciones masivas de latinos en el país norteamericano, y que había tenido miedo de que el Servicio de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) organizara redadas en sus conciertos. Así, su única actuación en suelo norteamericano se producirá esta noche en la Superbowl, lo que aún ha elevado más su estatus de evento único, y los expertos auguran que el halftime show será la actuación latina más vista de la historia de la televisión de los Estados Unidos, superando la que hicieron Shakira y Jennifer López en el 2020 (que fue vista por 103 millones de televidentes), y hasta incluso, puede batir el récord absoluto que tiene la actuación de Kendrick Lamar del año pasado, con 133,5 millones, que superó por muy poco la de Michael Jackson en la edición de 1993 (133,4 millones). De hecho, Bad Bunny participó como artista invitado en el show de Shakira y López, interpretando fragmentos de I Like It (con Cardi B), Chantaje y su propio éxito Callaíta.

¿Cómo será la actuación?

El espectáculo de Bad Bunny “sobre el escenario más importante del mundo -como se conoce al halftime de la Superbowl- rondará los 12–15 minutos, y tendrá un formato medley (una composición musical que une fragmentos de diversas canciones en una sola interpretación continua y fluida, lo que se conoce como popurrí), encadenando fragmentos de diversos temas para aprovechar al máximo el tiempo. Medios especializados dan por hecho que su último álbum (el de la etapa de DTmF, Baile inolvidable, La mudanza, etc.) será el hilo conductor, muy centrado en la identidad puertorriqueña, y otros temas como Tití Me Preguntó, Callaíta, Dákiti, Safaera, Me Porto Bonito, El Apagón, NUEVAYoL aparecen una y otra vez en listas de temas “casi obligados” para el show en el Levi’s Stadium. También se espera un segmento de perreo, con piezas como Yo Perreo Sola, PERRO NEGRO, Efecto o La Santa, se citan como candidatas al tramo más bailable. En cuanto a la estética del espectáculo, se espera que lleve a gran escala el concepto de la “casita” rosa de sus conciertos, una casa puertorriqueña modesta como núcleo escénico, alrededor de la cual se mueven bailarines y artistas invitados. Se ha especulado con la posible presencia de Daddy Yankee (La Santa), Jowell & Randy y Ñengo Flow (Safaera). 

El mismo artista explicó que el espectáculo “va más allá” de él mismo: dice que lo vive como una manera de representar “su gente, su cultura y su historia”, y de agradecer a quien “recorrió incontables yardas” antes que él. En la rueda de prensa previa celebrada el pasado jueves en San Francisco, prometió que allí estaría presente “su cultura, una gran fiesta y todo lo que se puede esperar” de un espectáculo suyo, subrayando que se emociona más por lo que significa para los amigos, la familia y el público latino que por el lucimiento personal. “La noche pasada no pude dormir pensando en mi espectáculo”, reconoció el artista, que no dio muchos detalles para mantener la expectación, pero sí dejó una frase que llamó la atención. “Sé que dije que tenían cuatro meses para aprender español, pero ni siquiera tienen que aprender español, es mejor si aprenden a bailar. Es lo único de lo que se tienen que preocupar, de divertirse”.

¿Cuánto cobrará por su actuación?

Bad Bunny no cobrará un salario directo por su actuación en el show de medio tiempo de la Superbowl LX, ya que la NFL no paga a los artistas por este tipo de presentaciones, aunque se espera un beneficio comercial y de exposición global muy importante, hasta el punto de considerarla la operación financiera más rentable de la industria musical. La NFL paga a los artistas del halftime solo la tarifa mínima sindical (union-rate), similar a la que recibió Usher en 2024: unos 671 dólares por la actuación, más unos 1.800 por los ensayos. Bad Bunny seguirá este modelo estándar, que no supera los 2.000 dólares en total. La liga y Apple Music cubren todos los costos de producción, estimados entre 10 y 20 millones de dólares, incluyendo escenario, efectos, bailarines y logística. Pero aunque el pago de honorarios sea simbólico, el impacto económico para el artista es enorme, y según medios especializados, la exposición global del evento convierte cada segundo en pantalla de Bad Bunny en un multiplicador de riqueza sin precedentes. El repertorio de la estrella puertorriqueña ya factura unos 788.500 dólares semanales solo en el mercado norteamericano, según estimaciones de Billboard basadas en datos de Luminate, unas cifras que, después de su paso por la Superbowl, podrían escalar hasta los 1,7 millones de dólares a la semana (un 115% de aumento). Además, Apple Music es el mayor inversionista en la marca Bad Bunny, con un patrocinio millonario que ronda los 50 millones de dólares, y que no hace más que revalorizar la marca personal del puertorriqueño. Según Forbes, Bad Bunny se consagra además como el décimo artista mundial mejor pagado, con un patrimonio de 66 millones de dólares solo en 2025, impulsado por el consumo elevado de su música y los más de 30 conciertos realizados en Puerto Rico.

Carteles anunciando el 'halftime show' de Bad Bunny en la Superbowl, patrocinado por Apple Music (EFE)
Carteles anunciando el 'halftime show' de Bad Bunny en la Superbowl, patrocinado por Apple Music (EFE)