Contratar un seguro del hogar es una de esas decisiones que muchos propietarios dan por hechas, pero que más trabajo deberían llevar. Sin embargo, la realidad es que una póliza mal configurada puede generar problemas importantes cuando ocurre un imprevisto dentro de casa. En la práctica, una parte significativa de los conflictos entre asegurados y compañías no surge por accidentes extraordinarios, sino por errores cometidos en el momento de contratar o revisar el seguro.

Con frecuencia, el objetivo de reducir el coste anual de la póliza lleva a pasar por alto aspectos esenciales. El resultado puede ser una cobertura insuficiente justo cuando más se necesita y en pagos inesperados para subsanar lo sucedido. Especialistas del sector asegurador insisten en que el precio no debería ser el único criterio, ya que pequeñas omisiones pueden traducirse en gastos elevados tras un siniestro.

Errores habituales al contratar el seguro del hogar

Uno de los fallos más comunes es no revisar con detenimiento las coberturas. No todas las pólizas protegen los mismos riesgos ni lo hacen en las mismas condiciones. Las limitaciones, exclusiones o franquicias suelen pasar desapercibidas hasta que surge un problema. Asumir que el seguro lo cubre todo es, según los expertos, una de las confusiones más frecuentes y más graves.

Imagen de archivo de una vivienda | Freepik
Imagen de archivo de una vivienda | Freepik

Otro aspecto crítico es la valoración del contenido de la vivienda. Infrasegurar bienes o no incluir determinados objetos puede afectar directamente a la indemnización. Este punto resulta especialmente relevante en hogares donde se acumulan dispositivos electrónicos, mobiliario o equipamiento de valor.

Daños por agua y revisiones periódicas

Los daños por agua concentran buena parte de los partes declarados cada año. Filtraciones, fugas o averías internas no siempre se gestionan igual que fenómenos extraordinarios como inundaciones. La falta de diferenciación entre estos supuestos puede generar sorpresas desagradables en caso de incidente.

Además, los especialistas recomiendan revisar la póliza con el paso del tiempo. Las necesidades cambian, el valor de los bienes evoluciona y las coberturas pueden quedar desactualizadas. Ajustar el seguro de forma periódica reduce significativamente el riesgo de descubrir carencias en el peor momento posible.