Un alumno norteamericano ha vivido una situación de censura en su escuela. El afectado, Zander Moricz, es un activista LGTBI y el delegado de su clase en un centro educativo de Florida. Se le encargó pronunciar el discurso de graduación, pero se encontró con que el director de la escuela le prohibió hablar del colectivo LGTBI y tampoco le permitía utilizar la palabra 'gay', amparándose en la ley de los Derechos de los Padres en la Educación, que en Estados Unidos se conoce más popularmente como "Don't say gay". Esta normativa entrará en vigor el 1 de julio en el estado de Florida e impedirá que se aborde la educación sexual en las aulas. Con el fin de evitar que le cortaran la intervención, Moricz utilizó una fórmula alternativa que le permitiera seguir con el discurso y que fuera una metáfora que la gente entendiera: "Me gustaría hablar de una parte pública de mi identidad. Como bien sabéis, tengo el pelo rizado".

En este sentido, también hizo alusión a la dificultad que se encuentra el colectivo LGTBI en Florida ante la aprobación de normativas tan restrictivas: "Me avergonzaba de mis rizos, tratando, de manera desesperada, de reconducir esta parte mía. Tener pelo rizado en Florida es difícil por culpa de la humedad, pero acabé decidiendo que me tenía que enorgullecer de lo que soy". En su intervención, Zander Moricz lamentó que "miles de niños con pelo rizado no tendrán la posibilidad de tener una comunidad que les dé apoyo y se tendrán que buscar la vida para poder existir en el clima húmedo de Florida". Finalmente, cerró con el siguiente mensaje: "Hacía falta que el discurso apelara los millares de niños de pelo rizado que serán forzados a hablar de esta manera durante toda su etapa estudiantil".