Un nuevo núcleo de poder se ha consolidado alrededor de Isabel Díaz Ayuso dentro del PP de Madrid. Si hasta hace poco el entorno dominante eran los llamados Los Pocholos, ahora el protagonismo recae en los Los Pancetas, un grupo de dirigentes veteranos del partido que han ido ocupando espacios clave en la organización. El relevo se ha producido en paralelo a un movimiento interno que ha alterado equilibrios tras el cese de Emilio Viciana por las tensiones alrededor de la ley universitaria, ya encallada. La destitución también arrastró la salida de dos altos cargos de su equipo y provocó una cadena de dimisiones de perfiles afines, hecho que ha acelerado la reconfiguración del círculo de confianza de la presidenta madrileña.
El nuevo grupo está liderado por Carlos Díaz-Pache, portavoz popular en la Asamblea de Madrid y uno de los dirigentes más cercanos a Ayuso. Se trata de un núcleo formado mayoritariamente por perfiles forjados en las bases del partido desde jóvenes, con una estructura muy cohesionada y poco permeable a incorporaciones externas. Con la retirada de figuras más veteranas, estos perfiles han ido ocupando posiciones estratégicas y han reforzado su capacidad de influencia en la toma de decisiones del grupo parlamentario. Su ascenso consolida un modelo de dirección más cerrado y con fuerte control orgánico, según apuntan voces internas a El País.
Los últimos nombramientos evidencian este refuerzo. Ainhoa García asumirá el cargo de portavoz adjunta, Isabel Vega la secretaría general del grupo y Esther Platero la coordinación de comisiones. Ana Millán, número dos del partido en Madrid, mantiene el peso territorial, mientras que otros nombres vinculados al mismo entorno ocupan responsabilidades institucionales y sectoriales.