El gobierno de Nueva Zelanda ha anunciado este jueves su propuesta para ilegalizar progresivamente el tabaco en el país. El planteamiento que hacen es convertir en delito el hecho de vender o suministrar tabaco a las personas nacidas a partir del 2008, es decir, a los jóvenes que tengan menos de 14 años. Una vez la ley entre en vigor, aunque pasen los años, la legislación impedirá que puedan comprar tabaco legalmente, según ha explicado la viceministra de Sanidad, Ayesha Verrall. El objetivo es "conseguir que los jóvenes nunca empiecen a fumar".
La intención del gobierno que encabeza Jacinda Ardern es que la ley entre en vigor en diciembre de 2022. A partir de entonces, se irá incrementando cada año la edad en la cual se permite comprar tabaco hasta que llegue a ser ilegal para todas las edades.
Si Nueva Zelanda aprueba esta ley, se convertirá en el segundo país que ilegaliza la venta de tabaco. Actualmente, sólo Bután aplica esta prohibición: lo hace desde el año 2004.
El ejecutivo explica que, con esta ley, una de las finalidades es que el consumo de tabaco llegue a estar por debajo del 5% del total de la población el año 2025.
Por otra parte, el gobierno defiende esta propuesta porque las estadísticas indican que el tabaco es una de las principales causas de las muertes que se producen en Nueva Zelanda cada año. En concreto, el tabaquismo causa la muerte de unas 5.000 personas al año, lo que supone un 15% de la mortalidad que presenta el país durante un ejercicio.
El líder de la oposición, David Seymour, considera que "la prohibición nunca ha funcionado, siempre ha tenido consecuencias involuntarias". Seymour apunta que "tendremos un mercado negro para el tabaco, sin estándares o regulación".