El golpe de calor es una enfermedad relacionada con las olas de calor y las altas temperaturas en general que tiene lugar cuando el cuerpo ya no puede regular su propia temperatura. Eso significa que la temperatura corporal aumenta rápidamente, su mecanismo de sudoración falla y, en última instancia, el organismo no puede enfriarse. ¿Puedo tener un golpe de calor en casa? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cuánto dura un golpe de calor? ¿Qué hacer para tratarlo?


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De todas las enfermedades relacionadas con las altas temperaturas, como la diarrea por calor, el golpe de calor está en el extremo más peligroso y severo. Es el resultado final de un espectro que comienza como exposición a una temperatura elevada. Algunas dolencias menos graves relacionadas con el calor incluyen el agotamiento por calor y los calambres por calor, los cuales, si no se tratan, pueden acabar convirtiéndose en un golpe de calor.

Síntomas de golpe de calor en casa o en la calle

Cuando se experimenta un golpe de calor, la temperatura de nuestro cuerpo puede subir a 41º C o más en tan solo 10 a 15 minutos. Pero a veces, también puede suceder que deban pasar días de exposición al calor para que una persona sufra un golpe de calor.

Debido a su gravedad, el golpe de calor puede llegar a causar la muerte o una discapacidad permanente si no se somete a un tratamiento de emergencia al inicio de los síntomas, y esos síntomas progresan rápidamente.

Por lo general, los síntomas comienzan muy leves antes de que la enfermedad progrese. La progresión está esencialmente determinada por cuánto tiempo estamos expuestos al calor.

Los síntomas del golpe de calor pueden ser los siguientes:

  • Confusión
  • Dificultad para hablar
  • Estado mental alterado
  • Piel caliente y seca
  • Sudoración excesiva
  • Pérdida del conocimiento (incluso pudiendo llegarse a entrar en un coma)
  • Convulsiones
  • Temperatura corporal muy alta
Alta temperatura / Pixabay

Como ya hemos señalado anteriormente, el golpe de calor es la enfermedad más grave relacionada con las altas temperaturas, por lo que las señales de advertencia de otras enfermedades menores relacionadas con el calor también son importantes. Estas señales pueden ser las siguientes:

  • Agotamiento por calor, cuyos síntomas incluyen náuseas
  • Dolor de cabeza, irritabilidad, sed, mareos y disminución de la producción de orina
  • Calambres por calor, que son esencialmente espasmos musculares dolorosos en el abdomen, los brazos o las piernas
  • Sarpullido por calor, que es una irritación de la piel causada por la sudoración excesiva y la exposición a las altas temperaturas

Qué hacer y tratamiento para un golpe de calor

Si estás cerca de alguien que parece estar experimentando un golpe de calor, es decisivo que busques atención médica de emergencia de inmediato. Mientras esperas a que llegue una ambulancia, busca una sombra para acomodar en ella a la persona que está sufriendo el golpe de calor. Trata de bajar su temperatura corporal lo más rápido posible colocándole paños fríos y húmedos o hielo en su cabeza, cuello, axilas e ingles. Además, conseguir que circule el aire alrededor de la persona enferma para acelerar el enfriamiento es muy beneficioso.

Ya en un entorno hospitalario, los médicos tratarán al paciente con una vía intravenosa y compresas frías para bajar la temperatura de manera segura.

La buena noticia es que el golpe de calor es completamente evitable, pero requiere que seamos conscientes de nuestro entorno y que escuchemos a nuestro cuerpo. Cuando estés al aire libre durante el verano, es conveniente que seas consciente de cuánto tiempo has estado bajo el sol, vestir ropa holgada y de colores claros, beber grandes cantidades de agua y tomar continuos descansos a la sombra o en el interior a lo largo de los días calurosos.