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El colectivo de los trabajadores de las Bibliotecas de Barcelona, en huelga indefinida desde el 26 de mayo, ha ocupado este lunes el edificio del Consorci de Bibliotecas de Barcelona después de una asamblea en la plaza de Sant Jaume de la capital para pedir al Ayuntamiento que vuelva a negociar con la plantilla. La protesta de los trabajadores se ha alargado durante cuatro horas, durante las cuales han reclamado poder mantener una reunión con el Consorci, al que acusan de haber roto las negociaciones "sin ningún acuerdo" y con "un no rotundo" a las reivindicaciones de los trabajadores. Después de abandonar el edificio, los trabajadores en huelga se han emplazado a una nueva reunión este lunes para continuar con las conversaciones.

El Comité de Empresa, integrado por la CGT y la Intersindical, denuncia que el Ayuntamiento haya dado por terminadas las negociaciones, una decisión que han calificado de "inaceptable", y reprochan al ejecutivo municipal que lidera Jaume Collboni que deje "en la estacada" a los trabajadores, agravando el conflicto laboral y poniendo en riesgo la continuidad del servicio. El Comité presentó en la mesa de negociación una propuesta de acuerdo validada previamente por la plantilla que querían continuar negociando el pasado 5 de junio, pero, según los representantes de los trabajadores, durante la mesa de negociación de aquella jornada el Ayuntamiento y el Consorci rechazaron todas las reivindicaciones planteadas y les comunicaron que daban por cerradas las conversaciones. "Han dado por terminadas las negociaciones sin ningún acuerdo y han rechazado todas nuestras reivindicaciones con un no rotundo", ha afirmado Montse Serra, delegada del Comité de Empresa.  

Las demandas del colectivo

Entre las demandas del colectivo en huelga está la equiparación de los salarios de todas las categorías profesionales del servicio con los del resto de personal del Ayuntamiento, con la garantía de mantener las retribuciones actuales para el personal de fin de semana. Desde el Comité denuncian que algunas de las propuestas de la administración "están fuera de la ley y no han querido revisarlas, como hacernos trabajar más de nueve horas seguidas cuando doblamos turnos o aplicar un plan de absentismo al complemento de festividad", asegura Serra. La delegada ha calificado la situación de "inaceptable" y ha lamentado el "menosprecio con el que el gobierno municipal está tratando a la plantilla". Según ha dicho, la decisión deja a los trabajadores "en la estacada" y agrava aún más el conflicto laboral.

Ante la falta de avances en la negociación laboral, Pau Solsona, también delegado del Comité, ha anunciado que solicitarán una mediación al Departament de Treball y estudiarán presentar demandas judiciales porque "algunos de los aspectos que no se avienen a negociar están fuera de la legalidad". Aun así, ha remarcado que la prioridad de los trabajadores sigue siendo reanudar las negociaciones y ha apelado a la responsabilidad institucional del Ayuntamiento. La reapertura de las conversaciones, dice, ha sido solicitada por diversas instituciones como la Sindicatura de Greuges y el pleno extraordinario municipal del pasado 29 de mayo. Desde el Consorci, sin embargo, afirman que en ningún momento se han levantado de la mesa y que las negociaciones se mantienen. De hecho, subrayan que en la última reunión el Comité no aceptó la propuesta de acuerdo presentada por la administración.

Semana clave

La huelga indefinida, por lo tanto, se mantiene en una semana en la que las pruebas de las PAU empezarán el martes y las protestas coincidirán, como las de los docentes, con la llegada del papa León XIV a Barcelona. A pesar de ello, los representantes de los trabajadores han asegurado que no han recibido quejas de los usuarios y han considerado que la opinión pública "entiende" sus reivindicaciones. Con todo, han admitido que el momento es especialmente sensible, también debido a la llegada de las altas temperaturas, cuando las bibliotecas se convierten, aparte de en espacios de estudio, en refugios climáticos esenciales para los colectivos más vulnerables.

La protesta incluye paros diarios y, desde el pasado viernes, también se le han añadido bibliotecas públicas de toda Catalunya, que llevan a cabo paros cada viernes y sábado. Los trabajadores de las bibliotecas barcelonesas se sumarán a la jornada de movilización que otros trabajadores municipales y también docentes catalanes harán el martes, coincidiendo con la visita del papa León XIV.