Existe un antes y un después respecto a lo que Microsoft quería intentar con su propia marca Surface. Lo más curioso es que no estamos hablando de los ordenadores; en esta ocasión, es una historia respecto a un dispositivo Windows Phone que estaba previsto para lanzarse en el 2014 con la marca Surface. El dispositivo nunca se hizo oficial y lo más raro es que las imágenes de lo que pudo haber sido salieron a la luz.
El nombre en clave Raven sería de un periodo de entre el 2013 y 2014 ejecutando una versión de Windows Phone 8.1. Un chip Qualcomm del cual no se tiene más información. La pantalla sería de 720p de resolución con el logotipo moderno de Microsoft en la parte posterior. Un dispositivo que en esencia coincide con la Surface 2 de ese año. ¿Qué hubiera sido de este móvil de haber estado a la venta?
Un móvil que luce sencillo, cuerpo minimalista y con el acabado característico de aquellos años
Microsoft terminó adquiriendo Nokia y es probable que, por este movimiento, el dispositivo que vemos aquí no haya sido una realidad. Tenía solo tres teclas físicas dedicadas a la navegación, para buscar, el menú inicio y luego el botón de regreso. Los botones normales de volumen y apagado, además de un botón de la cámara. El puerto era un micro-USB y un jack de auriculares.

Podría pasar como un dispositivo puro, sin ningún factor negativo, sencillo y con un estilo minimalista, con un color tan neutral como el gris. En esos años también hubo un rumor respecto a un móvil Skype; recordemos que anteriormente Skype era la marca insignia de Microsoft para videollamadas, muchísimo tiempo antes de lo que hoy es Teams y poco después de Messenger. Puede que este dispositivo haya sido el que Microsoft deseaba que cumpliera con el propósito.
En su lugar, llegó el Surface Duo, pero fue en una época muy distinta. Concebido en desarrollo desde el 2016, pero lanzado hasta el 2020. Es difícil pensar que un móvil con un concepto pasado tuviera éxito en plena modernidad. Microsoft siguió impulsando a Nokia con Lumia; parte de esa evolución fue prescindir de Windows Phone, que terminó por abandonarse en 2017. Microsoft tenía buenas intenciones con sus proyectos, pero nunca tuvo el tacto necesario en cuanto al tiempo para lanzarlos a tiempo. Esa muestra la tendríamos ante nuestros ojos.