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Este jueves, 25 de junio, justo el día después de San Juan, empieza una de las principales afectaciones de la red de Metro de Barcelona programadas para este verano. Se trata del anunciado corte de las líneas L9 Nord y L10 Nord en el tramo entre las estaciones de la Sagrera y Onze de Setembre hasta el 30 de agosto, cuando el corte se ampliará hasta Bon Pastor. El servicio de estas dos líneas no se normalizará hasta el lunes 7 de septiembre, justo un día antes del inicio del curso escolar, el 8 del mismo mes. Ahora bien, más allá de la afectación y de las alternativas de transporte, hay que tener en cuenta que se trata de una obra necesaria para la futura entrada en servicio de nuevas estaciones del tramo central de la L9/L10, prevista para finales de 2027.

En concreto, la razón del corte se encuentra en la necesidad de hacer obras en el macropozo de la Sagrera, una infraestructura vital para poder poner en marcha el próximo año cuatro nuevas estaciones y, con la previsión de abrir el tramo central que compartirán las dos líneas, situado actualmente en el 2031. Ahora bien, ¿qué es exactamente el macropozo de la Sagrera y por qué hay que hacer ahora este corte que se alargará más de dos meses y que, en cierto modo, aislará provisionalmente los municipios de Santa Coloma de Gramenet y Badalona del de Barcelona?

Una infraestructura clave para la L9

El macropozo de la Sagrera es, efectivamente, un macropozo ubicado en la Sagrera. Ahora bien, la característica de macro no le viene a causa de su profundidad, que es de unos 30 metros —cuando en algunos tramos la L9 transcurre a unos 70 metros de profundidad—, sino por su extensión, de 100 metros de largo por 50 de ancho. Se trata de una infraestructura actualmente a cielo abierto, aunque en el futuro se cubrirá con un campo de fútbol, ubicada en lo que ahora es una zona de obras entre las calles del Camp de la Ferro y Bonaventura Gispert, en el barrio de la Sagrera (distrito de Sant Andreu), en un entorno marcado por la zona deportiva del Camp del Ferro, donde quedará integrado el futuro campo de fútbol.

La clave de este espacio es que se trata del punto por donde circulan en paralelo dos túneles de Metro, el que debe servir para la futura prolongación de la L4 del Metro —línea amarilla— entre La Pau y la Sagrera TAV, y el que deben utilizar en el futuro las líneas L9 y L10. Ahora bien, desde que entraron en servicio las líneas L9 Nord y L10 Nord, los convoyes de estas dos líneas han circulado provisionalmente —una provisionalidad que se cuenta desde el año 2009— por el túnel que corresponde a la futura L4, hasta el punto que la estación de Metro de la Sagrera de la L9/L10 también corresponde a infraestructura de la L4.

Por eso mismo, el corte de este verano permitirá, según indicó el departamento de Territori, adecuar la infraestructura ferroviaria del macropozo para la futura explotación del tramo central, con una operativa consistente en permitir encarrilar las vías provenientes de Onze de Setembre al trazado que, en el futuro, será el definitivo hasta Sagrera TAV y más allá. Aunque este cambio no supondrá un cambio inmediato de la circulación de los trenes, sí que es imprescindible para permitir tener la línea L9/L10 preparada para el momento en que se haga el cambio, y esto es fundamental para los planes de Territori de poner en servicio, a finales del 2027, un primer tramo del tronco central, con cuatro nuevas estaciones en servicio, las de Sagrera TAV, Sagrera —ya por la estación definitiva y no la actual, que corresponderá en el futuro a la L4—; Plaça de Maragall, y Guinardó | Hospital de Sant Pau. De hecho, en la presentación de las obras de verano en el Metro, el secretario de Infraestructuras, Manel Nadal, circunscribió esta obra en el avance del tronco central de la L9, apuntando que "a finales del 2027" se inaugurarán cuatro estaciones y que "este mismo año" se acabará de perforar el tramo entre Mandri y Lesseps.  

Alternativas de transporte

En todo caso, mientras dure este corte la alternativa de transporte pasa por las conexiones de Metro en Fondo (L1) y Gorg (L2), así como las líneas de bus regular H8, 34 y 126, que recorren el tramo afectado. Asimismo, TMB habilitará un servicio alternativo de autobuses que conectará las estaciones afectadas. Las medias de validaciones diarias en el tramo afectado es de 3.295 los laborables de julio y 2.386 en agosto. El presupuesto de esta actuación del departamento de Territori, es de 22,6 millones de euros.