Hansi Flick no está satisfecho con una de las alternativas que el Barça maneja para sustituir a Julián Álvarez. Lautaro Martínez ha aparecido como una opción de primer nivel si la negociación con el Atlético sigue estancada, pero el técnico alemán no considera que el delantero del Inter ofrezca exactamente lo que busca para transformar el ataque azulgrana.
El problema no está en los goles ni en la jerarquía del argentino. Lautaro ha demostrado durante años que puede rendir en la élite, competir en Champions y asumir responsabilidades. Flick, sin embargo, entiende que pagar alrededor de 80 millones por un delantero de 28 años solo tendría sentido si encajara completamente en su modelo, y ahí aparecen las dudas.
Flick quiere las cualidades de Julián
Julián Álvarez convence al entrenador alemán por todo lo que hace lejos del área. Puede bajar a recibir, aparecer entre líneas, presionar como un centrocampista, atacar espacios y moverse hacia cualquiera de las bandas. Esa movilidad permitiría intercambiar posiciones con Lamine Yamal, Dani Olmo o los extremos sin convertir el ataque en una estructura rígida.

Lautaro también trabaja y presiona, pero su juego es más dependiente de ocupar zonas de remate y vivir en el área rival. En el Inter ha brillado dentro de una estructura diseñada para potenciarlo. Flick teme que en el Barça encuentre menos espacios, necesite demasiados contactos dentro del área y no genere tantas ventajas para Lamine y Pedri.
Ochenta millones que no generan ilusión
La cifra tampoco ayuda. El Inter no quiere vender a una figura que para ellos ya es historia vivda del club y cualquier conversación seria comenzaría alrededor de los 80 millones. Para el Barça sería una inversión enorme en un futbolista que llegaría en plena madurez y sin demasiado margen de reventa. Flick preferiría destinar ese dinero a un perfil más joven o esperar antes que aceptar una alternativa que no considera ideal.
Deco mantiene a Lautaro en la lista porque conoce su nivel, su experiencia y su capacidad goleadora, pero la opinión del entrenador pesa mucho. Flick pidió a Julián por unas cualidades concretas, no simplemente porque fuera un delantero argentino con gol. Si la operación principal fracasa, no quiere gastar una fortuna para sustituirlo por un jugador distinto. Lautaro podría garantizar rendimiento inmediato, pero no genera la misma ilusión táctica. Por 80 millones, Flick exige un nueve que cambie completamente el equipo, potencie a Lamine y Pedri y pueda liderar la presión. Hoy, el técnico no está convencido de que Lautaro sea ese futbolista para este proyecto.