El pleno municipal del Ayuntamiento de Barcelona del mes de febrero, celebrado este viernes, ha rechazado una propuesta presentada por el Partido Popular para que el gobierno municipal inste “al Congreso de los Diputados a impulsar la tramitación y aprobación de una norma con rango de ley que regule y prohíba el uso de prendas de ropa, accesorios o elementos que oculten total o parcialmente el rostro en espacios públicos o de acceso público”, en implícita referencia a burkas y nicabs, es decir, elementos de ropa que tapan la cara utilizados por algunas mujeres de fe musulmana. La propuesta del PP solo ha tenido apoyo de Vox, a pesar de que Junts, a pesar de votar en contra, ha invitado al resto de partidos a apoyar la propuesta que esta formación ha presentado al Congreso.

Así, en pleno debate sobre la prohibición de burkas y nicabs, que continuará su recorrido en el Congreso de los Diputados, Barcelona se desmarca, si bien lo hace de manera simbólica, ya que finalmente será el Congreso el que formalice o no esta prohibición. En todo caso, excepto PP y Vox, el resto de grupos, JuntsXBCN, PSC, BComú y ERC han votado en contra, aunque no por las mismas razones. En la defensa de la propuesta, Dani Sirera, presidente del grupo municipal del PP, ha apuntado que la propuesta era para “impulsar una ley que prohíba el uso de prendas que oculten la cara en espacios públicos”, añadiendo que no se trata “de un debate religioso, sino un debate de igualdad”.

Por el grupo mayoritario en el plenario, Junts per Barcelona, la concejala Carme Lleó ha reprochado al PP que “vaya haciendo cartelitos” y a la vez que ha anunciado el voto contrario a la propuesta de los populares: “Votaremos no al cinismo del PP”, ha invitado a este partido, así como al resto de grupos a “votar a favor de nuestra proposición en Madrid”. “Este debate no puede ser tabú ni ser secuestrado por los extremos”, ha añadido la concejala de Junts, para apuntar que “nosotros no nos hemos movido de donde estábamos”. Por parte del PSC, la teniente de alcaldía Maria Eugènia Gay, a pesar de afirmar estar “en contra del burka”, ha insistido en que “un problema de este calado sobre una prenda de ropa no hará Barcelona más libre”.

Jess González, concejala de Barcelona en Comú, ha acusado “a la derecha catalana y española alineándose en un tema que creemos que no es de primer orden”, ya que no hay “datos concretos de incidencias o denuncias” que sostengan la petición de prohibición por cuestiones de seguridad. Por su parte, la concejala de ERC, Eva Baró, ha acusado a Sirera de hacer un “discurso hipócrita”, además de apuntar que la petición “no responde a ningún problema real ni de la ciudad ni del país”. La concejala republicana también ha señalado que la “influencia del burka y el niqab es anecdótica”, cifrando en “un centenar de casos” la situación en Barcelona.