La modificación de la ordenanza de convivencia, aprobada en el pleno municipal del pasado mes de diciembre gracias a los votos de JuntsXBCN, PSC y ERC, entrará en vigor el 15 de febrero, una vez el texto ya ha sido publicado este mismo jueves en el Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona (BOPB), que prevé un plazo de un mes antes de su aplicación. Así lo ha informado la comisionada de Convivencia del Ayuntamiento, Montserrat Surroca, que ha señalado que se desplegarán unos 400 informadores a pie de calle para hacer "pedagogía" sobre la nueva regulación sobre el civismo y la convivencia, teniendo en cuenta que a partir del 15 de febrero ya se podrán aplicar las nuevas sanciones.

Este dispositivo de informadores se situará especialmente en zonas con más actividad en el espacio público, tanto turística como de ocio nocturno. También se pondrán en marcha campañas a través de los medios de comunicación y de las redes sociales. Según declaraciones de Surroca recogidas por la ACN, se entra en una "nueva etapa" centrada en la pedagogía antes de la puesta en marcha de la normativa, y ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que "se involucre" en el cuidado del espacio público. "Es responsabilidad de todos que todos podamos disfrutar del espacio público", ha remarcado. Hay que tener en cuenta que en los últimos días varios agentes ya han comenzado la tarea informativa y próximamente se les incorporarán más efectivos. Surroca ha apuntado que este trabajo de pedagogía, de momento, no tiene fecha final fijada.

Formación interna en el Ayuntamiento

Paralelamente, el Ayuntamiento también hará una campaña de formación e información interna para los trabajadores del consistorio. Un caso podría ser el de los agentes de la Guàrdia Urbana, que harán formaciones para adaptarse a la nueva normativa y para conocer los nuevos contenidos de la ordenanza. En la misma línea, se instruirá a otros servicios, como el de gestión de conflictos, las oficinas de atención al ciudadano o el servicio telefónico 010. Surroca ha reivindicado la importancia de esta fase de "cocina interna". Como ha señalado, para que la normativa se aplique bien, el Ayuntamiento debe tenerla "perfectamente interiorizada".

Según Surroca, sin embargo, el objetivo de la ordenanza no es sancionar ni tener un ánimo recaudatorio, sino prevenir que se produzcan estas infracciones. Precisamente por eso, ha dicho, el Ayuntamiento está impulsando la campaña informativa para conseguir que la ciudadanía "sea consciente y conocedora" de las nuevas normas en el espacio público, que principalmente refuerzan la prevención y promueven el civismo en el espacio público, pero que también aumentan el importe de las sanciones, fomentan medidas alternativas a las multas e incorporan nuevos agravantes para conductas incívicas y mecanismos para evitar la impunidad, con el objetivo de garantizar una convivencia respetuosa en el espacio público.